miércoles, 19 de noviembre de 2014

La pintura como espectáculo




¿Sabíais que hubo un tiempo en el que la gente iba a ver un cuadro como quien en la actualidad va al cine o al teatro? Pagaba una entrada, no para visitar un museo, sino para ver una pintura determinada que se ofrecía como novedad y que, como si fuese una compañía teatral, iba de gira de ciudad en ciudad.

La pintura se había ofrecido como espectáculo, por primera vez, con el panorama. En las mismas fechas en las que este nace, comienza a ser frecuente que se muestren grandes cuadros, previo pago de una entrada.
   
Egyptian Hall de Piccadilly, Londres, 1815

En muchos casos, los mismos locales que acogían entretenimientos de toda índole, como el Egyptian Hall londinense, albergaban estas exhibiciones pictóricas. El público que concurría a ellas era el mismo que asistía a los panoramas, dioramas y otros espectáculos similares: el público que, años más tarde, heredará el nuevo espectáculo cinematográfico.

John Singleton Copley, La muerte del conde de Chatham, Tate Gallery, Londres, 1779-1781

En la década de 1780, John Singleton Copley expuso sus obras La muerte del conde de Chatham y La muerte del Mayor Peirson en una galería comercial londinense, alquilada al efecto: durante diez semanas, más de veinte mil londinenses pagaron su entrada para poder contemplar estas obras.

John Singleton Copley, La muerte del Mayor Peirson, Tate Gallery, Londres 1783

En Francia, David recaudó más de sesenta mil francos con la exhibición de El rapto de las sabinas

David, El rapto de las sabinas, Museo del Louvre, París, 1799

La balsa de la medusa, de Géricault, se exhibió entre 1820 y 1821 en Londres y Dublín. En Londres, la pintura fue expuesta en el Egyptian Hall de Piccadilly, y fue contemplada por cerca de cuarenta mil espectadores. Alcanzó un éxito menor en Dublín, puesto que allí encontró la competencia de un moving panorama sobre el mismo tema: el naufragio de la fragata Medusa. 

Théodore Géricault, La balsa de la Medusa, Museo del Louvre, París, 1819

En todos estos casos, se trata de cuadros de grandes dimensiones, relacionados con episodios históricos y dotados de gran contenido dramático. Son temas que, en muchos casos, acceden a las tablas teatrales, a los gabinetes de figuras de cera, a las exhibiciones de cuadros vivos, a las vistas de los espectáculos ópticos.

De gran tamaño también, aunque muy diferente respecto al dramatismo de la escena representada, es El entierro en Ornans, exhibido por Gustave Courbet en Besançon, Dijon y París.

Gustave Courbet, El entierro en Ornans, Museo de Orsay, París, 1849-50
El panorama influyó en este modo de exhibir las grandes pinturas, así como en el recurso a la iluminación cenital, habitual en museos y galerías a partir de los años de auge de ese espectáculo óptico.



6 comentarios:

  1. Visualizar aquello que se transmitía oral o por escrito. Hoy en día contamos con muchos medios de información y comunicación que nos permiten ver aquello que ocurre en nuestro mundo en un tiempo récord, Antes no. Si había comunicación oral o escrita, pero la gente quería ver aquello que ya había llegado a sus oídos..Ya desde tiempos prehistóricos, la humanidad expresa acontecimientos de su entorno...

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    1. Sí, y sobre todo a partir de esa época riquísima que comienza, más o menos, a mediados del XVIII, se desata una verdadera pasión por los acontecimientos de actualidad, que hallan su reflejo inmediato en el teatro, la pintura y todo tipo de espectáculos.

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  2. Qué cosa más curiosa, no sabía que se trasladaban los cuadros de ciudad en ciudad para exponerlos y se cobraba entrada. Muy interesante.

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    1. Sí, a mí también me llamó mucho la atención, cuando lo supe.

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  3. Es curioso, pero después de pensarlo un rato, lógico y hasta normal. No había la prensa que tenemos ahora ni el cine, pero los acontecimientos siempre han interesado y se muestran como se puede en cada momento.
    Y hay momentos claves que se han de mostrar como sea: viñeta, cuadro, o nodo. Esto me recuerda a lo que comentamos el otro día de la evolución del arte y de sus modos. Esto es a lo que me refería; no a que lo actual fuese superior a lo anterior, si no a una nueva manera de mostrar. Se puede pensar que el cine es más completo, la fotografía más verídica, pero la cuestión, me parece a mí, más que en el hecho exacto, lo que busca es mostrar el hecho sin más. Da igual si el conde de Chatham murió rodeado de tanta gente o eran cuatro amigos: lo que importa es la muerte de ese personaje.

    ¡Ainsss!. Como siempre me lío yo misma; lo siento, no sé como lo hago pero buscaré la manera de decir las cosas con las palabras justas y sin tanta frase

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    1. Una nueva manera de mostrar, una nueva manera de ver. De eso se trata.
      No te lías, Harry, te explicas perfectamente. Deja que tus frases fluyan con libertad, a sus anchas.

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