miércoles, 3 de junio de 2015

La mujer y el extraño mensajero




Una mujer joven está en su casa, tranquila. Lee un libro, ora, hila, piensa o, simplemente, parece esperar una visita. ¿La del ángel? Porque es un ángel el que, de repente, se presenta ante ella.


Fra Angelico, Anunciación, celda en el convento de San Marcos,  Florencia, 1440-1441

Tiene que impresionar mucho eso de toparse cara a cara con un ángel. Como para echar a correr. No existe, sin embargo, o por lo menos no la conozco, una Anunciación en la que la Virgen salga corriendo. En ocasiones, se muestra asustada, eso sí; también sorprendida, conmovida, un poquito apabullada… Pero correr, no corre.


Luc-Olivier Merson, Anunciación, Musée d’Art Thomas-Henry, Cherburgo, 1908

Existen anunciaciones bellísimas y es mucho lo que se puede decir acerca de los gestos de las figuras, las arquitecturas, los símbolos representados… Hoy quiero ocuparme tan solo de algunos detalles y mostraros una serie de anunciaciones que, por un motivo u otro, resultan extrañas.


Emil Nolde, Mujer y ángel, Nolde Stiftung Seebüll, Neukirchen,1938

La iconografía habitual de esta escena presenta, ya desde los siglos V-VI un rayo de luz que desciende sobre María, con la paloma del Espíritu Santo presente en el lugar. María aparece sentada, según el modelo de representación de las emperatrices romanas.


Anunciación, Basílica de Santa María la Mayor, Roma, siglo V

Fra Angelico, Anunciación, Museo del Prado, Madrid, 1425-28

A veces, el rayo de luz, la paloma, las palabras que surgen de labios del arcángel Gabriel o incluso un diminuto niño se dirigen directamente al oído de María. Se trata de la expresión plástica de un concepto, el de la concepción a través del oído (conceptio per aurem), derivado del Evangelio armenio de la infancia, un evangelio apócrifo redactado a partir del siglo VI.


Jaume Serra, Anunciación, retablo de La Resurrección del Santo Sepulcro, detalle, Museo de Zaragoza, 1381-82

Gonzalo Peris Sarriá, Anunciación, Museo de Bellas Artes, Valencia, principios siglo XV

Simone Martini, La Anunciación, detalle, Uffizi, Florencia, 1333

Otra representación curiosa, desarrollada a partir del siglo IX en Bizancio, muestra al Niño encerrado en un círculo sobre el cuerpo de María:

Icono de la Anunciación de Ustiug, Galería Tretiakov, Moscú, siglo XII

En ambos casos, la concepción y su anuncio se identifican, se manifiestan como actos simultáneos. Al margen de la presencia de palomas, niños y otros personajes, los protagonistas de la escena son dos: Gabriel y María.  Ya vimos, al preguntarnos cuándo les crecieron alas a los ángeles, algunas de las características de estos mensajeros, representados, en general, con el aspecto de un hombre joven.


Francisco de Goya, Anunciación, colección particular, 1785

A veces, sin embargo, Gabriel muestra unos rasgos menos marcadamente masculinos:


Benozzo Gozzoli, Anunciación, Pinacoteca Comunale, Narni, 1449 c.

George Lawrence Pulleid, Anunciación, 1858

Émile Bernard, Anunciación, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, 1890

Konstantinos Parthenis, Anunciación, National Art Gallery and Alexander Soutzos Museum, Atenas

En otras ocasiones, el aire andrógino es mucho más manifiesto:


John William Waterhouse, Anunciación, Sotheby's Collection, 1914

Algunas anunciaciones son tan inquietantes como la del pintor holandés Paulus Bor o la que James Ensor nos presenta en uno de sus dibujos:


Paulus Bor, Anunciación, National Gallery of Canada, Ottawa, 1635-40 c.

James Ensor, Anunciación

Pero, ¿qué importa que Gabriel sea representado como varón o como mujer? Todo se resuelve cuando su imagen es la de un serafín, o la de una columna de fuego:


James Tissot, Anunciación, ilustración para La vida de Cristo, Brooklyn Museum, Nueva York, 1896

Henry Ossawa Tanner, Anunciación, 1898 c.

Henry Ossawa Tanner, Anunciación, Philadelphia Museum of Art, 1898

María, por su parte, es representada como una mujer joven, aunque también podemos verla como niña, y como niña asustada, en estas obras de Otto Dix y John Collier:


Otto Dix, Anunciación, colección particular, 1950

John Collier, Anunciación, St. Gabriel Church, McKinney, Texas, 2000

Pero… ¿y si el propio arcángel adopta la figura de una niña?


Enjeong Noh, Anunciación

Vida, muerte, misterio: arte. ¿Quién mejor que una niña -una niña Gabriel- para transmitir, con su saludo, este mensaje?




 

29 comentarios:

  1. Que mundana y a la vez misteriosa la anunciación de Collier. Que diferentes maneras de interpretar el mismo tema.

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    1. ¿Verdad? La chiquilla con las zapatillas deportivas, los calcetines cortos y la carita que pone... ¿No te ha parecido asombrosa también la de Paulus Bor? Bueno, asombrosa, inquietante y, por otra parte, un tanto cómica, todo a la vez.

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  2. Para los hebreos todo lo relativo a la sexualidad femenina era impuro y había que idealizarlo. Y hacerlo sobrenatural si se trataba de la madre de Jesús. Parece que James Ensor rompe definitivamente con el mito y pinta la escena previa a una humana seducción.

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    1. Es así, Manuel. También hay otros planteamientos, claro. A mí lo que me impresiona en muchos casos es, más que el aspecto sumiso que presentan algunas de las mujeres, el aire de temor, de recelo, de rechazo, que muestran otras. ¿Temor, tal vez, a la sexualidad en general, o a un particular tipo de sexualidad, caracterizado por su violencia? No he puesto la imagen de Ecce Ancilla Domini, de Dante Gabriel Rossetti, porque le daría de tortas a ese ángel musculoso que invade el territorio de la asustada María. Con razón se ha comentado, en varias ocasiones, que esa chica tiene todo el aspecto de haber sido víctima de un abuso sexual. Es sorprendente también el aire de derrota en la obra de Tissot: a primera vista, la mujer parece tan solo un hato de ropas...

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    2. Los mitos griegos, mucho más extensos y coloristas que los judíos, nos apasionan como una novela de aventuras. Pero los bíblicos nos causan inquietud porque en algún momento de la infancia hemos creído en ellos.

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    3. Manuel, yo aprendí a leer con un libro de mitología griega. Resultado: cuando a los cuatro años me llevaron al colegio, no era capaz de distinguir a esos divertidísimos dioses griegos de los "nuevos". Tuve algunos problemillas, porque era una pequeña pagana ;)

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    4. Por cierto, ya te mandaré algunas notas de mi "autobiografía de retaquilla", porque te vas a reír.

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    5. Qué suerte tuviste. A mí me educaron en el catolicismo más trentino. Debo tener secuelas.Mándame pronto la autobiografía y te pagaré con la misma moneda. Estoy escribiendo algo que he titulado "Autobiografía no autorizada". Te lo contaré por mail.

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  3. Dos amigas han hecho en Facebook unos comentarios interesantísimos sobre este texto. Francisca Ferrer Gimeno (http://detrasdelaestanteriailustrada.blogspot.com.es/) ha comentado: "pero quizá la visita del ángel sea algo más, puede que se trate de sacar algo oculto que tiene la mujer en ese instante". Ella lo veía muy claro, sobre todo, en la Anunciación de Enjeong Noh.
    A mí me ha fascinado su comentario, esa idea de que el ángel emane de la propia mujer, que exprese la percepción que tiene de sí misma.
    Y, entonces, Alicia Guerrero Yeste nos ha recomendado un libro de Belén García Abia, El cielo oblicuo, sobre el cual prepara una de sus excelentes reseñas.
    Estoy contentísima, porque, con vuestros comentarios, aquí en el blog o en cualquiera de las redes sociales, siempre me hacéis el regalo de enseñarme cosas nuevas, de darme ideas, de hacerme pensar y soñar, ¡de aprender! No podéis imaginar cuánto lo agradezco, porque es como abrir todas las ventanas y dejar que entre la brisa.

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  4. Qué representaciones tan diferentes para un mismo tema. La de Otto Dix me resulta particularmente inquietante...

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    1. Sí, porque es una niña y se nota su terror. Es muy inquietante.

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  5. Inquietantes algunas, hermosas otras,.. Collier y enjeong, contrapuestas, está última me ha impactado especialmente. Me he permitido recomendar tu página en la escuela de pintura donde va mi hija. La forma en que describes los cuadros es tan clara y nos das lugar a descubrir a veces esos detalles en los que no reparamos. .. besos

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    1. Muchísimas gracias, Maríjose, tanto por tu comentario como por haber recomendado la página. Como te dije hace un tiempo, ya sabes que estamos esperando ver las obras de tu hija: ¡tendréis que compartirlas! Un abrazo.

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  6. Extraordinaria selección de anunciaciones. Pero la que más me ha llamado la atención son las últimas por su actualización. Dan una sensación de miedo, mas que religiosidad.
    Saludos

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    1. Sí, es que lo sagrado -sea lo que sea lo que entendamos por sagrado, y el modo en que interpretemos un episodio como este- siempre está muy cerca de lo terrible. Un abrazo, Yolanda.

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  7. Qué maravilla de pinturas. Yo vi hace años, en la Galería Uffizi, una Anunciación de Leonardo da Vinci que me impresionó y eso que no es un tipo de pintura que me entusiasme (la de motivos religiosos me refiero), pero aquel cuadro tenía algo que me emocionó. En la tienda tenían la lámina y pensé comprarla, pero no tenía nada que ver con el cuadro. Resultaba muy kitsch. Esta entrada tuya me ha recordado esa anécdota.
    Un saludo.

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    1. Te entiendo, Rosa: la diferencia entre una obra de arte y su reproducción es muy grande y, como dices, esta última puede resultar kitsch. Tampoco me extraña lo más mínimo que te emocionase la Anunciación de Leonardo. Conmueve. A mí me pasó lo mismo con las Anunciaciones de Fra Angelico en el convento de San Marco: sobre todo, con la que está en una de las celdas, que he puesto como primera ilustración de la entrada. ¡No podía moverme de allí!

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  8. Hola a todos:
    es un tema archiconocido, pero a mi me sonaban muy poquitas.
    Nunca he caído en el temor, el recelo y en todos los significados semiocultos que puede tener La Anunciación. Ahora, después de leeros, cierto que veo los cuadros diferentes. Aún así, más que miedo, yo creo que todas parten del asombro. Ser visitada por un ángel, hasta en los tiempos más antiguos debía ser bastante increíble.
    El otro tema, el de La Virgen niña... si que tiene miga. No sé bien que pensar, y creo que cualquier explicación que se dé puede ser válida. En mi opinión los niños tienen una capacidad de asombro mayor que la de los adultos y al mismo tiempo son capaces de mezclar realidad y ficción con mucho acierto. Nadie mejor que una niña para recibir la visita de un ser con alas y con una noticia asombrosa y no morirse del susto

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    1. ¡Hay tantas versiones, y tan distintas!
      Que María sea representada como una chica joven (excepto en obras como la de Bor) es normal, pero cuando aparece como una niña... hiere.

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  9. Como siempre un post maravilloso, algunos de los cuadros no los conocía, en cambio otros me encantan, algunos pude verlos en realidad y otros no, pero me ha gustado muchísimo lo que cuentas.
    Y me he reído mucho al principio, si yo fuera la virgen habría echado a correr,jejeje. Un beso y genial, como siempre.

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    1. Sí, yo me imagino una Anunciación en la que María echa a correr, despavorida, mientras el ángel la persigue, diciendo: "eh, para un momento, que tengo que contarte una cosa"... y también me hace reír. Sería apropiado para una Anunciación futurista, por el asunto de la velocidad ;)

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  10. Magnifica presentación del tema de "La Anunciación", para mi algunas obras eran desconocidas, otras no, como ya sabes las góticas o medievales, pero en todas ellas hay un simbolismo de representación aunque a mi se me escapa.

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    1. Todo "habla". El espacio, los elementos arquitectónicos, si los hay, las posturas de los personajes, sus gestos y expresiones, los objetos naturales o artificiales, reales o irreales, que aparecen en la escena, los colores... Todo. Cada obra de arte mantiene incesantes diálogos: iconográficos, técnicos, estilísticos, históricos... Cada referencia a una obra de arte está llena de "y además" y de puntos suspensivos.

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  11. Un pasaje del nuevo testamento muy recurrente para pintores y escultores.
    Es cierto que cada uno de ellos vuelca sus propios criterios y apreciaciones sobre la tabla, el lienzo o la piedra. Cada artista plasma parte de su alma y de sus miedos, de su adoración, fe o incredulidad.
    Lo que no cabe duda es que los temas considerados "Sagrados" remueven la imaginación hasta extremos impensables haciéndonos interpretar de mil formas una misma imagen. Donde unos ven miedo otros verán reverencia y asombro. Donde unos violencia y sumisión otros aceptación y mansedumbre. ¡En fin! el ser humano ya de por si causa asombro...Que decir tiene sus creaciones.
    Os invito a conocer las variadas y a la vez parecidas anunciaciones de el Greco y otra inquietante imagen sobre el tema que sumo a las clasificadas como "Inquietantes. Se trata de una tabla de Simone Martini. Buscarla con el Google.
    Te agradezco la entrada. .Personalmente los ángeles me subyugan.

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    1. Es verdad, no solo cada artista plasma este y otros episodios, religiosos o no, de un modo distinto, sino que el observador también lo interpreta de un modo personal. Hablo de "un modo" aunque tanto en el mismo artista como en el mismo observador, podríamos hablar de muchos modos.
      Todas las Anunciaciones de El Greco son maravillosas. No sabría cuál elegir, si me viese obligada a hacerlo. ¡Menos mal que podemos disfrutar de todas ellas!
      ¿La Anunciación de Martini es la de los Uffizi? http://es.wikipedia.org/wiki/Anunciaci%C3%B3n_entre_los_santos_Ansano_y_Margarita

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  12. ¡Efectivamente de esa se trata! ¿Viste los ceños fruncidos? ¿Los gestos como amenazantes?¿ Las palabras dichas por el arcángel como lanzadas a la cara?
    Por eso digo que la interpretación de la obra es el 90% de lo que percibimos individual y personalmente según nuestras creencias o estados de ánimo incluso.
    Un abrazo Camen

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    1. Sí, y cómo se retrae María, como protegiéndose...
      Un abrazo, Francisco.

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  13. Le felicito cordialmente por su página. Esta entrada me ha gustado mucho. Especialmente interesante me parece el hecho de que coloque tantas obras de arte, desconocidas para el gran público, pero que aportan mucho y ayudan a comprender. ¡Felicidades y saludos cordiales desde Polonia!

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    1. Muchísimas gracias, José Ignacio. Ya ves, lo único que hago es compartir aquí las preguntas que voy planteándome y aproximarme al arte desde distintos puntos de vista -y siempre desde la pasión: ¡es inevitable!-. Un abrazo desde orillas del Mediterráneo.

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