miércoles, 10 de junio de 2015

Trazo un círculo





Sobre él construyo una casa donde vivir, un lugar donde enterrar a los muertos, un templo para encerrar a los dioses o para poner orden en el cielo.

Reconstrucción de una casa del neolítico


Dolmen de Axeitos, Riveira (La Coruña). 4000-3600 a.C.


Santuario de Stonehenge, Amesbury, siglo XX a.C.

La casa nos da cobijo, nos protege de la lluvia y del frío; pone límites a la noche inmensa que nos rodea. La tumba y el templo acotan el territorio ajeno de la muerte y lo sagrado. Los dioses, los muertos y los vivos nos hallamos dentro de nuestros respectivos círculos, a salvo unos de otros, a salvo de la confusión. Ya se sabe: la arquitectura ordena el mundo –cuando no lo desordena-. Construyamos.


Tholos de Atenea Pronaia, Delfos, 390-380 a.C.

Templo de Hércules, Roma, 120 a.C. c.

Cerrad los ojos y pensad en un edificio muy famoso, de planta circular. ¿Ya está? ¿Era este?

Panteón, Roma, 118-125 d.C.

El Panteón dará mucho de sí en la arquitectura, sobre todo por la relación entre el cuerpo de planta circular y el pórtico añadido.

Gian Lorenzo Bernini, Santa Maria dell’Assunta, Ariccia, 1663-65

Thomas Jefferson, Rotonda de la Universidad de Virginia, Charlottesville, 1817-26

Pero volvamos atrás. En lugar de tener un pórtico frontal añadido, nuestro edificio circular se halla rodeado por columnas:


Donato Bramante, Templete de San Pedro en Montorio, Roma, 1502-10

Tampoco faltan los ecos de la obra de Bramante en edificios posteriores:

Christopher Wren, Cúpula de la catedral de San Pablo, Londres, 1676-1710

Nicholas Hawksmoor, Mausoleo en Castle Howar, 1729

Retrocedamos de nuevo, para poder llegar adonde quiero que me acompañéis hoy. Retrocedamos hasta el momento del bautismo. Los baptisterios se definen por su planta central que adopta, a menudo, la forma de un círculo: la más perfecta, como decía Aristóteles.

Baptisterio de Pisa, 1152-1363

El punto de interés, en el baptisterio, se halla en el centro. Lo mismo sucede en el caso de un mausoleo (martyrium, en el caso de asociarse a la figura de un mártir).

Mausoleo de Santa Constanza, Roma, 350

Pero, ¿qué ocurre con las recreaciones del templo de Salomón?, me preguntaréis algunos de vosotros. Pues que, gracias a una de esas fructíferas equivocaciones que tanto abundan en la historia, los cruzados confundieron la bellísima Cúpula de la Roca, con su planta centralizada octogonal y su interior circular, con el templo de Salomón.

Cúpula de la Roca, Jerusalén, 687-691

Cúpula de la Roca, Jerusalén, 687-691

Los templarios siguieron este modelo centralizado, al que dieron a menudo la forma circular.

Iglesia del Santo Sepulcro, Cambridge, 1130

Iglesia del Temple, Londres, 1185

Hay algo más en el círculo, aparte de su perfección: su carácter defensivo, como bastión, algo que sabía bien Filarete –y que no aplica solo en Sforzinda, su circular y estrellada ciudad ideal, sino también en sus proyectos de castillos-, del mismo modo que lo habían sabido los templarios y los constructores de las "iglesias redondas" de la isla danesa de Bornholm.

Iglesia de Nylars, Bornholm, 1160 c.

A estas alturas, pensaréis que los edificios de planta circular abundan, ¿verdad?


Iglesia de San Marcos, Salamanca, fines siglo XI-principios XII

No, no abundan. Por mucho que los tratadistas insistan en la perfección del círculo, por numerosos que sean los proyectos urbanísticos y arquitectónicos basados en él, el espacio estático que este crea no es el que conviene, por ejemplo, a los constructores de templos y otros tipos de edificios en los que se busca que, quien penetre en ellos, no se quede absorto en la quietud, sino que se ponga en movimiento, hacia la dirección que convenga. Por ejemplo, hacia el altar, o hacia el trono. La planta axial, longitudinal, marca el camino.

Catedral de Wells, 1175-1490

Hemos llegado, por fin, al lugar que me interesaba. ¿Una catedral? No: al círculo como anomalía, como excepción, como algo que se construye –o no llega a construirse- en los márgenes de la arquitectura: los sueños de la ciudad ideal en el Quattrocento, los caprichos arquitectónicos, la escenografía teatral, el jardín pintoresco, la arquitectura visionaria, donde el círculo alcanza la exaltación de la esfera.

La ciudad ideal, detalle, Galleria Nazionale delle Marche, Urbino, fines siglo XV


No es extraño encontrar estos edificios circulares en las arquitecturas soñadas por los pintores:

Rafael de Sanzio, Los desposorios de la Virgen, detalle, Pinacoteca Brera, Milán,1504

Vittore Carpaccio, El bautismo de los selenitas, detalle, Scuola di San Giorgio degli Schiavoni, 1507

Los hallamos, también, en los paisajes idealizados de artistas como Claudio de Lorena:

Claudio de Lorena, Apolo y las musas, Museum of Fine Arts, Boston, 1681

Estos templetes circulares no pueden faltar en los jardines pintorescos, donde proporcionan la nota evocadora de una antigüedad ideal:


William Kent, Templo de la Antigua Virtud, jardines de Stowe, Buckinghamshire, 1737


Templete de Baco, Alameda de Osuna, Madrid, 1808
También podemos encontrar plantas circulares en templos orientales como el del Cielo, en Pekín:

Templo del Cielo, Pekín, 1420

De planta circular son tanto los edificios que acogen el espectáculo del panorama como su pariente próximo, el panóptico de Bentham. También lo son muchos de los proyectos de los arquitectos visionarios de la Ilustración. Claude-Nicolas Ledoux, por ejemplo, concibe su ciudad de Chaux en forma circular. Ledoux realizará diversos edificios con esa planta, tan querida por él:

Claude-Nicolas Ledoux, Proyecto para la ciudad de Chaux, 1804

Claude-Nicolas Ledoux, Rotonda de la Villette o Barrera de San Martín, París, 1784-88

Claude-Nicolas Ledoux, Rotonda de Parc Monceau, París, 1787

Otros proyectos de Ledoux no llegaron a plasmarse en la realidad, como tampoco los de otros arquitectos visionarios como Jean-Jacques Lequeu y Étienne-Louis Boullée. Con ellos, el círculo adquiere volumen para transformarse en esfera. Pero sobre estos artistas, así como sobre la irrupción de círculos y esferas en la arquitectura moderna, hablaremos otro día… para cerrar el círculo.

Avebury
¿Cómo? ¿Creíais que me iba a despedir sin preguntaros si os gustaría vivir en una casa de planta circular?







24 comentarios:

  1. Qué recorrido tan fabuloso¡
    Sí, creo que me gustaria

    ResponderEliminar
  2. El círculo, símbolo de lo eterno y de lo absoluto, la perfección y la simetría. La igualdad y la centralidad. Supongo que a niveles representativos daría mucho que discutir. Que buena entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Huy, el círculo da mucho de sí en el plano simbólico, como dices. Además, como no es demasiado frecuente en la arquitectura construida, yo creo que cada vez que vemos un edificio con esa planta el corazón nos da un salto.

      Eliminar
    2. Ese salto del corazón lo sentí con Il Tempieto de Roma. Sobrecogía.

      Eliminar
    3. Es pequeño y, sin embargo, imponente. Es cierto que sobrecoge.

      Eliminar
  3. Empiezo por el final. Creo que no me gustaría vivir en una casa circular, no porque me disgusten los círculos, que me gustan, si no porque habría muchos espacios perdidos al encajar los muebles. O eso me parece.
    Me ha gustado mucho tu entrada, y me ha llamado la atención que la planta circular no es la más usual; creo que lo sabía aunque nunca había caído en ello, y otra cosa que me ha llamado la atención y que no sé si sabía, pero que ahora veo clarísimamente, es que el círculo da sensación de paz; dan ganas de quedarse en el centro, de ir a ninguna parte.
    No sé si es la forma perfecta, pues el resto de formas geométricas tienen su peculiaridad especial también, pero sí que da sensación de infinitud, al no tener principio ni fin; de igualdad al no tener una posición por encima de otra
    Pero eso ya es menos arquitectónico y más psicológico, aunque la arquitectura siempre ha tenido mucho de psicología en sus estructuras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también empiezo por el final (para llevarle la contraria al rey de Alicia en el país de las maravillas). Harry: ¡sí! Y sigo diciendo "sí" párrafo a párrafo. Porque ahí está el concepto del espacio, lo más importante en la arquitectura y que, sin embargo, suele pasar desapercibido o permanecer oculto bajo otros temas secundarios.
      Y así llego a tu primer párrafo y comento, con sonrisa del gato de Cheshire: imagínate una casa sin esquinas... A mí me atrae.

      Eliminar
  4. Respecto a vivir en una casa circular, te respondo que a medias. Me gustaría una casa en la que la parte de la fachada fuera un semicírculo acristalado que recogiera toda la trayectoria del sol durante el día. En cambio el otro semicírculo lo convertiría en un rectángulo (no un cuadrado, que sobre por los lados, que más vale que sobre que falte espacio) en el que alojaría toda la parte privada de la vivienda.
    Pero, manías aparte, creo que tu reflexión respecto al camino que marca la arquitectura estática de las catedrales, es cierta aunque también pienso que el punto central de un círculo también lo es. Dime sino dónde te sitúas cuando vas a visitar el Pantheon, no cuando está lleno de gente, que entonces la respuesta es obvia (dónde puedo!) sino cuando estás en soledad. Seguro que en el punto central mirando hacia el óculo para poder divisar el cielo y contemplar la magnificencia de la cúpula en todo su esplendor. Así que, en el círculo también hay caminos. Esa es mi opinión.
    Gracias, Carmen, por tu maravillosa entrada, de nuevo. Suena a tópico, pero es lo que es. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no, en una catedral la arquitectura no es estática, sino dinámica: todo te conduce hacia el altar, tienes que caminar, moverte. En el Panteón, por el contrario, es como dices: te quedas en el centro (si te dejan, claro), y no hace falta que te muevas, basta con que se desplace tu mirada, aunque lo que vas a ver a tu alrededor es uniforme.
      En un baptisterio o un martyrium, aunque sean circulares, miras hacia el centro, que es donde está el foco de atención. Puedes dar vueltas alrededor, si quieres, para tener distintos puntos de vista de ese mismo centro, pero si no te mueves, tampoco pasa nada.
      En el espectáculo del panorama te sitúas como en el Panteón: quieta, en un determinado punto, alrededor del cual se despliega el espectáculo, rodeándote.
      Me gusta tu idea de casa, aunque con ese diseño creo que no podrá volar. Yo quiero una casa voladora ;)

      Eliminar
    2. Gracias por tu reflexión. Tienes toda la razón. Creo que el problema es que yo me desplazo con la imaginación más que con las piernas, así que, por eso veo movimiento en el círculo y no en la contemplación de la perspectiva.
      Tu idea de casa voladora me motiva. Crees que circular volaría?

      Eliminar
    3. ¡Claro! Es lo que le contaba hace tiempo a Mariona acerca de mi sueño recurrente: vivo en una casa circular que se eleva poco a poco por los aires... ¡y soy tan feliz!

      Eliminar
  5. Carmen: Entiendo, según lo que sé, que los antiguos constructores de edificios y viviendas tenían siempre presente el círculo para levantar sus edificaciones, porque esto estaba asociado al espíritu y todo lo que ello implica. Tenía que ver con el flujo de energías positivas y negativas, y la forma más óptima de canalizarlas o de desviarlas, según fuera el caso. Realmente no estoy bien empapado del tema, pero definitivamente tu artículo está excelente. Felicitaciones! Para enriquecer tu artículo te adjunto este enlace de viviendas precolombinas construidas por nuestros indígenas, las malocas: https://www.google.com.co/search?q=fotos+de+malocas&espv=2&biw=1366&bih=623&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ved=0CBsQsARqFQoTCIaP9pvVhcYCFcLOgAod7SsAOg

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me han gustado mucho las malocas, Julián. ¡Qué variedad de formas! ¡Muchísimas gracias!

      Eliminar
  6. Hay que tener en cuenta también los templetes ornamentales de los jardines y los construidos para albergar a las orquestinas que nos deleitan en tardes de verano. ¡Y como no! ciertos panteones funerarios donde reunir a miembros fallecidos de la misma familia.
    El círculo es ancestral y viene de lejos, La rueda, y no en vano fue uno de los primeros inventos
    Estupendo viaje alrededor del círculo y dentro de él.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La música y la muerte, encerradas en un círculo.
      Un abrazo, Francisco.

      Eliminar
  7. No se si me orientaría bien en una casa circular. ¿El salón sería el centro? No sé.Quizá esté mas acostumbrada a avanzar hacia el fondo de la casa y no a quedarme en el centro. Solo es una opinion. Una entrada muy interesante, como siempre.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿El salón en el centro? No, en el centro podríamos poner un distribuidor, iluminado por una claraboya. Ay, calla, que me veo haciendo el plano... Un abrazo, Yolanda.

      Eliminar
  8. ¿Una casa circular?. ¿Dónde hallar un rincón donde recogerme?. ¿Dónde poner la mesa de camilla circular?. ¿Caminaría en círculos?. Necesitaría crear espacios, separar ambientes. En el centro un espejo cilíndrico para fastidiar como pensaría Borges.
    Las iglesias redondas con cúpulas esféricas poseen resonancia y curiosos efectos sonoros como en el Baptisterio de Pisa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, Galefod, me he reído mucho con tus cuitas para poner la mesa camilla y todo lo demás... Lo del espejo cilíndrico en el centro ya es el detalle que faltaba ;)
      Muy buena apreciación la del sonido en los edificios con cúpulas. Es cierto que tienen una acústica particular. ¡Gracias por comentarlo!

      Eliminar
  9. Budowle, obiekty stworzone na planie koła należą do jednych z piękniejszych, najbardziej efektownych, najciekawszych. Koło, krąg daje poczucie porządku, bezpieczeństwa i symetrii, na co zwróciło uwagę wielu przedmówców. Jest symbolem doskonałości. Będąc w punkcie centralnym okręgu mamy poczucie panowania nad światem, rzeczywistością. Czujemy się lepiej. Panteon - to szczyt doskonałości , który do dzisiaj wywiera ogromne wrażenie na oglądających, ale jest też fascynujący dla architektów. Filippo Brunelleschi wchodził nawet na kopułę Panteonu, aby zbadać geniusz tej budowli, tej artystyczne wizji. To pomogło mu stworzyć rewelacyjną architektonicznie kopułę Bazyliki Santa Maria del Fiore we Florencji. Ale także małe ogrodowe budowle tzw. monoptery były i są ozdobą wielu przestrzeni.
    Okrągły dom z widokiem na świat - pomysł rewelacyjny, ale chyba trudny do zrealizowania, gdyż sprawdziłby się jedynie w warunkach doskonałej, interesującej przestrzeni wokół domu....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ciekawe komentarze, Renne. Musimy zbadać, jak krążą dom. Uściski .

      Eliminar
  10. Jeśli znajdziesz chwilę, to zajrzyj https://plus.google.com/u/0/110915949451535733829/posts
    Umieściłam tam zdjęcia monopteru w ogrodzie maleńkiego ale pięknego Pałacu W Dobrzycy (Poland)
    Pozdrawiam

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pałacu W Dobrzycy to jest piękne. Dzięki, Renne!

      Eliminar