domingo, 3 de mayo de 2015

La hermosa deformidad




¿Puede ser bello lo deforme? La historia del arte nos demuestra que así es. No cabe duda de que los conceptos de fealdad y de belleza varían a lo largo del tiempo y según las diferentes culturas. Pero no es de esas percepciones de lo bello y lo feo de lo que quiero ocuparme ahora, sino de cómo determinadas deformidades acentúan la expresividad y la belleza. 

A lo largo del tiempo podemos encontrar cuerpos sinuosos, demasiado estilizados, demasiado musculosos o adoptando posturas imposibles y, sin embargo, bellos. Hay, por ejemplo, cuellos excesivamente largos, desde el de Nefertiti hasta los representados por Amedeo Modigliani en muchas de sus pinturas:


Tutmose, Busto de Nefertiti, Neues Museum, Berlín, 1345 a.C. c.

Amedeo Modigliani, Retrato de Lunia Czechowska, 1919

¿Qué podemos decir de los retratos de momias de El Fayum, con sus enormes ojos, a los que asoma el alma, o, en el caso de la mujer aquí representada, con esa extraña, larga y curvilínea nariz?


Retrato de dama, El Fayum, 170 d.C. c.

El desnudo femenino da lugar a la representación de Evas y Venus con cuerpos tan serpenteantes como el de la Eva de Autun o tan delicados como el de la Venus de Giorgione:



Gislebertus de Autun, Eva, catedral de Autun, principios del siglo XII

Giorgione, Venus dormida, Gemäldegalerie, Dresde, 1510 c.

En otros casos, los cuerpos pueden ser tan robustos, para el gusto actual, como el de la Venus Anadyomene de Tiziano, o presentarse con escorzos tan acusados como los de las Sibilas de Miguel Ángel:



Tiziano Vecellio, Venus Anadyomene, National Gallery of Scotland, Edimburgo, 1520 c.
 
Miguel Ángel Buonarroti, Sibila Líbica, Capilla Sixtina, Vaticano, 1511

Cuellos, piernas, manos y cuerpos enteros de una estilización irreal aparecen en obras manieristas como las de Parmigianino, El Greco y Benvenuto Cellini:

Parmigianino, Madonna dal Collo Lungo, Galleria degli Uffizi, Florencia, 1534-40


El Greco, Bautismo de Cristo, Hospital de Tavera, Toledo, 1608-28


Benvenuto Cellini, Ninfa de Fontainebleau, Musée du Louvre, París, 1542-44

A algunos cuerpos, se dice, les faltan o les sobran huesos: el caso es que son anatómicamente imposibles.


Lucas Cranach el Viejo, Adán y Eva, Galleria degli Uffizi, Florencia, 1528


Sandro Botticelli, El nacimiento de Venus, detalle, Galleria degli Uffizi, Florencia, 1485 c.


Jean-Auguste-Dominique Ingres, La gran odalisca, Musée du Louvre, París, 1814

Imposibles, pero de una gran belleza y expresividad, son también muchos de los cuerpos que representa Johann Heinrich Füssli:


Johann Heinrich Füssli, Desnudo reclinado mientras una mujer toca el piano, Colección Ganz, Chicago, 1800


Johann Heinrich Füssli, El desvestirse, colección privada, Chicago, 1806-07


Johann Heinrich Füssli, Tekemessa y  Eurysakes, Yale Center for British Art, New Haven, Connecticut, 1800-10 c.

En su búsqueda de la belleza, también los prerrafaelitas tienden a deformar los cuerpos. ¿Qué os parece la longitud del muslo de esta joven pintada por Frederic Leighton, o la enorme mano de la mujer representada por Edward Burne-Jones?



Frederic Leighton, Sol ardiente de junio, Museo de Arte de Ponce, Puerto Rico, 1895

Edward Burne-Jones, Estudio, 1889

Expresividad, dinamismo, delicadeza, fuerza, sensualidad… Sí, aquello que a veces se considera deforme por escapar a los cánones clásicos o a aquellos que imperan en el gusto de una época, puede ser hermoso.


San Quirce del Pedret, Berga, siglos XI-XII
 

22 comentarios:

  1. Con muslos largos, manos grandes, huesos donde no los hay....etc me parecen bellísimos.Todos ellos gracias a sus coloridos, a sus posturas, tienen una armonía espléndida.A estas alturas, de una forma muy simple ,para mí la belleza es un algo que te entra por cualquier sentido y te resulta agradable.

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    1. Y tan distinta en cada una de sus expresiones...

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  2. Es curioso como aceptamos la deformidad en el arte y la asociamos con el exponente que eleva la belleza a la quinta potencia, y en cambio nos revelamos contra ella en la realidad. Cuando alguien tiene alguna parte de su cuerpo "deforme" entendido como fuera de cánones, no lo asociamos a belleza sino a error.
    Y ésto en nuestra cultura, porque cuando miramos con ojos antropocéntricos a otras, el análisis es mucho peor. Entonces a la supuesta fealdad se le une la barbarie. Cuellos estirados hasta lo imposible con anillos metálicos (como es el caso de las mujeres padaung), labios enormizados mediante platillos (pueblos mursi), expansiones del lóbulo de las orejas (masai), dientes afilados (Bali) o escarificaciones extremas, nos parecen barbaridades que atentan contra la belleza, sin pararnos a pensar con la mente abierta y reflexionando sobre "los otros"
    Gracias, Carmen, de nuevo por tu magnífico post.

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    1. Tienes razón, pesan mucho los cánones y a veces cuesta admitir, en uno mismo o en los demás, algo tan sencillo como la diferencia. Es muy sugerente y da mucho que pensar también lo que comentas acerca de las deformaciones voluntarias del cuerpo en otras culturas -en gran medida, aunque sea de otro modo, me parece que también en la nuestra se producen-. Estoy deseando que llegue Harry, antropóloga también, para ver qué nos comenta.

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  3. No soy antropóloga, ¡ya me hubiese gustado!, aunque lo intenté y no me arrepiento. Aprendí un montón de cosas interesantes e impagables. Enriquecieron mi vida, y aunque dicho así suene cursi, es cierto.
    Una de ellas es la pugna entre biología y cultura. Y la belleza es una cuestión cultural. SIn salir de Occidente, lo que era bello hace unos siglos, ahora es un espanto, pero no deja de ser cierto que la belleza entra por los sentidos. Por eso es tan relativa, pues nunca es igual para todos; cada uno vemos belleza donde otros ven fealdad y viceversa.
    La deformidad, en cambio es algo físico. Esos muslos imposibles, las mismas barbies, biológicamente imposibles y que tanta admiración causan, pueden ser bellos si nos entran por los sentidos y nos causan placer. Y no sé si no estaré diciendo una barbaridad, pero desde un punto de vista antropológico es muestra de que la diferencia no tiene por qué ser fea, si no diferente.
    Otra cosa interesante que aprendí es que cuanto más conocemos de los demás, de otras cosas, no sólo las entendemos mejor, es que las vemos más bellas.
    El arte tiene esa capacidad de la que deberíamos aprender. Por que es cierto lo que dices Elisenda, pero yo me pregunto por qué somos capaces de ver la belleza en el arte y no en la realidad cuando el arte lo que hace es representarla.
    GRACIAS Carmen, de nuevo, por recordarnos el verdadero valor de la belleza.

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    1. Como dices, Harry, sigue en pie la pregunta de Elisenda, que expresas de este modo: "por qué somos capaces de ver la belleza en el arte y no en la realidad, cuando el arte lo que hace es representarla".

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    2. Me gustaría poner sobre la mesa un elemento que creo importante. El arte tiene un efecto tamiz, en el sentido que cuando no entendemos lo que estamos viendo (fealdad o belleza) pensamos que somos "incultos" o "ignorantes" y que allá dónde otros ven belleza, algo debe haber que nos estamos perdiendo.
      En cambio, en el día a día, en la vida real, todos nos creemos expertos y tenemos opiniones más categóricas. Quizás por eso somos más tolerantes ante el arte (lo más desconocido) y menos ante aquello que nos parece dominar (la cotidianidad).

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    3. Interesante. Se me ocurren varias preguntas. ¿Tal vez concedemos más privilegios al arte que a la realidad cotidiana? ¿Proyectamos en él una mirada más tolerante, más abierta, más comprensiva, por lo que dices, porque es un terreno en el que nos sentimos menos seguros, o lo hacemos porque lo consideramos inofensivo? Me explico: conozco a algunas personas capaces de aceptar y sentir simpatía, al leer una novela o ver una película, hacia un personaje que, por cualquier motivo, escapa a los cánones que le resultan admisibles, pero que no actúan así en la vida real.

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  4. También hay otro concepto de belleza que es la que tu marcas en la estela funeraria pintada de una mujer. Esos ojos grandes por donde se ve el alma.
    El concepto al que me refiero es el de la belleza interior a la que se refería Exupery en su principito.
    Alguien feo conceptualmente hablando, o deforme en su corporeidad, puede ser una persona sumamente atractiva por su cultura, educación, saber estar, etc.. Simpatía, cordialidad, ternura son otros adjetivos a tener en cuenta.
    Muchas veces la belleza canónica de las esculturas griegas no suelen adecuarse con los gustos de belleza actuales. Las modas tienen que ver mucho en ello.
    Y con respecto a las deformidades voluntarias de otras culturas como las que comentaba Elisenda se siguen a menor escala en la nuestra como repetición de modas pasadas: Tatuajes y pearcing por ejemplo.
    No soy entendido como vosotras en materias artísticas y etnológicas pero opino que la belleza radica en los ojos del que mira, observa y valora en conjunto.
    Es aplicable a la arquitectura y al diseño y lo que se viene a llamar arte de vanguardia. ¡Todo un mundo!
    Una entrada fantástica Carmen.

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    1. Es verdad Francisco. La belleza interior existe, tanto es así que alguien educado, cariñoso y con esas virtudes a envidiar se nos hace más bello de lo que pensamos al principio y también se da al revés.
      Y en cuanto a las deformidades hechas a propósito en otras culturas no son ni más ni menos feas que nuestros tatuajes, piercings y lo que sea que existe.
      Es más, en este tema creo que todos somos entendidos, pues todos tenemos nuestra opinión sobre la belleza y es indiscutible.

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    2. Me quedo con tu frase, Francisco: "la belleza radica en los ojos del que mira".

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  5. Qué entrada tan interesante y cuánta belleza reflejada en las obras que nos muestras. Un beso

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    1. Cuántas bellezas distintas y, sobre todo, expresivas. Un beso, Eva.

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  6. En alguna ocasión he dicho que el Arte mejora la realidad y estoy convencido de ello. Por éso, no sólo es un reflejo o representación de ésa realidad, sino que es un añadido, un plus, que la realidad no lleva y que el Arte lo incorpora. Por ése motivo, la realidad es mejorada a través del Arte. O dicho de otro modo, la mente y destreza del artista a través de su obra terminada logra transformar y mejorar la realidad que percibe y que percibimos los demás. Por éso, lo que es feo o deforme en la realidad es bello y atractivo en el arte. Es una licencia que se permite el artista. Pero, en el acto perceptivo del artista influye la concepción estética del tiempo que le ha tocado vivir, aquéllo que los otros dicen que es belleza, y éso cambia con el tiempo. En el fondo, creo yo, el Arte, en sus distintas manifestaciones y a través de los distintos artistas, son diferentes maneras de ver la realidad. Una realidad compleja que puede verse a través de la pintura, la escultura, la literatura, la política, la sociología, la antropología, la sociologia, la psicología, etc. Y la ventaja de hacerlo a través del Arte, a mi modo de ver, es que te permite sumergirte de inmediato en la realidad que te ofrece el artista. Es un acto instantáneo a través de la percepción, que puede completarse con los conocimientos previos de quien mira. Las otras formas de ver la realidad (literatura, sociología....etc.) requieren de un esfuerzo adicional.

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    1. Sí, para mí el arte ofrece diversas maneras de ver y comprender la realidad, pero también, al mismo tiempo, crea otras realidades.

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    2. Exactamente. Al crear otras realidades mejora la verdadera realidad. o enriquece la realidad verdadera, aquélla de la que inicialmente parte el creativo.

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  7. Opino como Suni, siempre me sorprendes. Me encantan todos los artistas que has puesto, pero Modigliani y El Greco(nada que ver, lo sé) me gustan muchísimo. Aquí en el museo de Bellas Artes de Oviedo tenemos un apostolado de El Greco que es indescriptible, realmente una joya. Un beso y me ha encantado, como siempre.

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    1. ¡Otra sorprendida! ;)
      En el Museo de Bellas Artes de Oviedo hay auténticas joyas, como el apostolado. Recuerdo haber disfrutado mucho cuando lo visité, hace muchos años. Me encantó ver obras de artistas asturianos que me gustan mucho, como Regoyos, Valle o Piñole. ¡Y ahora acaba de abrirse la ampliación del museo! Cuando la veas, ya nos contarás cómo está.

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    2. Tengo que ir!!!!¿Sabías que mi madre conoció a Piñole? Ayyyy, me mata de envidia. Un besito.

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    3. Imagino que la habrás entrevistado a conciencia.

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