miércoles, 18 de marzo de 2015

Con la mirada perdida en las nubes




“Hay aquí una historia -escribe  Jacques Aumont-, la de la pintura de las nubes, de las lluvias, de la tormentas y del arco iris, la de las hojas temblando al viento y la del mar centelleante al sol; una historia de la que, entre otras cosas, había hecho su gran tema el siglo XIX”.

Josiah Wolcott, Granja y arco iris, 1845

Los pintores de paisaje persiguen la reproducción del movimiento de la naturaleza a través de la representación de efectos lumínicos y atmosféricos: la distinta luminosidad de los diferentes momentos del día o de las estaciones del año, el reflejo de la luna, los destellos de la luz en el agua, la nieve, la lluvia, la niebla...

Claude Monet, Después de la lluvia, colección particular, 1868

Los títulos de las obras lo expresan con claridad: Efecto de otoño en el crepúsculo, Puesta de sol, Efecto de mañana... Esos “efectos” se mencionan también en los opúsculos de las funciones teatrales y de los espectáculos ópticos, porque estos, como la pintura de paisaje, se vuelcan en la representación de cambios meteorológicos, auroras, puestas de sol y todo tipo de efectos luminosos. 

Claude Monet, Efecto de viento, Museo de Orsay, París, 1891

La búsqueda involucra a todos. Recordemos cómo Turner, por ejemplo, tan atento a la representación del movimiento y de todos los efectos atmosféricos citados, se hallaba enormemente influido por Loutherbourg y su espectáculo de eidophusikon.

Joseph Mallord William Turner, Windsor desde Lowe Hope, Tate, Londres, 1805

Dejemos aparte ahora la lluvia, la nieve, el agua y los ocasos, para centrar nuestra mirada en las nubes. A finales del siglo XVIII, artistas como Pierre-Henri de Valenciennes o Alexander Cozens empiezan a realizar estudios de nubes.

Pierre-Henri de Valenciennes, Estudio de nubes, Museo del Louvre, París, 1780 c.

Pierre-Henri de Valenciennes, La antigua ciudad de Agrigento, Museo del Louvre, París, 1787

Pierre-Henri de Valenciennes, Estudio del cielo sobre el Quirinal, 1780 c.

Alexander Cozens llevó a cabo unos estudios tan pormenorizados como haría después John Constable:

Alexander Cozens, Estudio de nubes, Tate Gallery, Londres

Alexander Cozens, Puesta de sol en la costa,1768-75

Turner, Constable, Ruskin y Dahl, entre otros, hacen suyo el interés por la  investigación empírica de los fenómenos atmosféricos, alentados por la nueva ciencia meteorológica desarrollada, de forma paralela, por Luke Howard y Jean Baptiste Lamarck. La clasificación de los tipos de nubes hecha en 1803 por Howard ejercerá gran influencia sobre los artistas.

Johan Dahl, Estudio de nubes, Hamburger Kunsthalle, Hamburgo, 1832


Joseph Mallord William Turner, Nubes de tormenta, Tate Gallery, Londres, 1820-30 c.

El afán de precisión llega hasta el punto, en John Constable, de escribir en la parte posterior de sus paisajes de nubes la fecha del año, la hora del día y la dirección del viento en el momento de realizar la pintura. 

John Constable, Estudio de nubes, Tate Gallery, Londres, 1822

Gracias a la clasificación propuesta por Luke Howard, las nubes dejan de ser simplemente nubes y comienzan a diferenciarse como cúmulos, estratos, cirros o nimbos.

John Constable, Estudio de cirros, Victoria and Albert Museum, Londres, 1821-22

En esta pintura de Eugène Bourdin, por ejemplo, podemos ver en la parte superior estratocúmulos o altocúmulos y, en la inferior, cúmulos:

Eugène Boudin, Vista del Gran Canal, 1895 c.

Y lo que vemos en estos dos cuadros de Constable es que más nos vale ponernos a cubierto cuanto antes:

John Constable, Playa de Brighton, Victoria and Albert Museum, Londres, 1824
John Constable, Estudio de nubes y lluvia, 1824 c.




14 comentarios:

  1. Qué maravilla, algunos no los conocía y me encantan.
    Mi hermana y yo somos muy aficionadas a un pintor impresionista asturiano, Darío de Regoyos, y él también tiene nubes muy impactantes, por ejemplo en el cuadro Alrededores de Bruselas o en el de Playa de San Sebastián. Mil gracias por mostrarnos estas cosas tan interesantes, siempre aprendo mucho.
    Besitos.

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    1. No me extraña que os guste Darío de Regoyos: tiene obras magníficas.

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  2. Un cielo sin nubes es un espejo. Pero si le añadimos nubes, entonces tenemos una "personalidad" definida.
    Me he acordado de un estudio sobre literatura gótica que leí hace un par de años donde se destacaba el papel de los elementos en la recreación del ambiente.

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    1. Qué buen comentario, el cielo como espejo o el cielo con personalidad. Lo que dices acerca del papel de los elementos en la recreación del ambiente en el género gótico es exacto: en realidad, en todo el género de terror. Y, justamente, la creación de ambientes, junto con el punto de vista, es lo fundamental en el género.

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  3. Me sorprende mucho el Estudio de nubes y lluvia. No tenía esa idea sobre la pintura de Constable. Parece una obra mucho más moderna.
    Una duda acerca de Nubes de tormenta, de Turner: ¿es una acuarela? Es magnífica.

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    1. Constable tiene obras sorprendentes, ya veremos algunas. La obra de Turner por la que preguntas es una acuarela.

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  4. GRACIAS Carmen por el tema y Marigem por recordarnos a Regoyo. Reconozco que si que he visto cuadros suyos; creo que si es conocido aunque no famoso, pero no recordaba esas nubes maravillosas.
    Las nubes siempre me han gustado, y además, de todos los fenómenos son las más gráficas. Es difícil plasmar la lluvia intensa, no digamos el calabobos, las nevadas copiosas o el viento; aún así, en todos los cuadros, no importa el estilo, se puede percibir por los trazos largos o el reflejo en el agua si sopla más o menos fuerte. Me parece algo tan difícil de lograr que no deja de admirarme
    Me han gustado todos, sin excepción. Incluso cuando sólo se ven las nubes. En si mismas son un tema muy visual El uso del color, las formas que les dan. Todo
    Y además están unidas al teatro, al cine; al panorama en sí

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    1. La representación de todos esos efectos que nombras atrajo con fuerza a los artistas desde finales del siglo XVIII, en relación muy estrecha con el desarrollo de los espectáculos ópticos. Muy buena indicación la de la proximidad al teatro, al cine y al panorama (en cualquiera de las acepciones de esta última palabra). También se relaciona con la fotografía.

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    2. Gracias por la parte que me toca y qué bonito comentario.

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  5. Cuanta belleza, me ha impactado especialmente la puesta de Sol de Cozens.Carmen; tienes una capacidad especial para transmitir interés y entusiamo sea cual fuera el tema.

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    1. Gracias, Concha: lo que pasa es que disfruto :)
      Los trabajos de Cozens son de una precisión asombrosa. ¿Te has fijado en sus anotaciones? Hacía lo mismo que haría después Constable: tomar nota de todo.

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    2. Si, también me he fijado, denotan una técnica minuciosa y perfeccionista.

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  6. Hola Carmen enhorabuena por el post, es un tema que me interesa mucho y tanto los autores como los ejemplos me parecen muy bien escogidos. Hace tiempo reflexionaba sobre cómo los arquitectos dibujamos la naturaleza, un hecho por un lado imposible pero, por otro, que no podemos dejar de hacer. Te dejo el enlace por si fuera de tu interés, de nuevo enhorabuena, saludos!
    http://madc-texts.blogspot.com.es/2014/03/dibujar-la-naturaleza.html

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    1. Qué belleza de texto, Miguel Ángel. Me fascina la relación que planteas entre la arquitectura y el movimiento de la naturaleza. Lo comparto en google+, porque vale la pena leerlo.

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