domingo, 2 de agosto de 2015

¿Habrá café en el Tártaro?, por José Juan Picos Freire





José Juan Picos Freire es guionista y novelista. Autor de la novela histórica EL VIENTO DE MIS VELAS (Peripecias de un empedernido bebedor de café) y de la sátira televisiva SÁLVAME: LA TELEBASURA COMO AUTOAYUDA, ambas en Kindle Amazon. En su blog, El viento de mis velas, encontraréis unas historias muy interesantes y podréis tomar el mejor café del mundo.






Piranesi tuvo que bajar a los infiernos, como Ulises, Orfeo y Dante. No me explico, si no, cómo fue capaz de dibujar con tanta fidelidad las cárceles del lugar donde Zeus confinaba por toda la Eternidad a los impíos: el Tártaro. ¿O acaso no parecen titanes en pena las figuras que vagan por las galerías del vedutista del Hades?


Giovanni Battista Piranesi, Carceri d'Invenzione, 1745-61

Giovanni Battista Piranesi, Carceri d'Invenzione, 1745-61

En las salas de tortura que el alucinado Giambattista Piranesi (1720-1778) robó a los dueños de sus pesadillas gimen y aúllan quienes se atrevieron a desafiar al Padre Olímpico. Un par de siglos antes, Tiziano retrató a cuatro de ellos por encargo de María de Austria, hermana de Carlos, emperador del Viejo Mundo y rey del Nuevo. En su serie Las Furias, el maestro italiano pinta con crudeza los tormentos de Sísifo, que se atrevió a burlar a la propia Muerte. Por ello arrastra eternamente una piedra hasta la cima de una montaña… para verla caer de nuevo. Eso no es vida, ¿verdad? No se la deseo a nadie…


Tiziano, Sísifo, Museo del Prado, Madrid, 1548-49

También retrató el dolor de Ticio, el violador frustrado de Leto, amante de Zeus y madre de Artemisa y Apolo. Igual que a Prometeo, un águila le comerá el hígado en cada amanecer hasta que no haya más que noche…


Tiziano, Ticio, Museo del Prado, Madrid, 1560-70 c.


Estos dos cuadros de Tiziano, aunque en versiones posteriores del autor, los puedes disfrutar en el Museo del Prado. Pero los otros dos se quemaron en el incendio del Alcázar Real de Madrid de 1734. Uno representaba a Tántalo, que ofreció a los dioses, creyendo que estos no lo descubrirían, la carne asada de su hijo Pélope. Aquí lo tienes en la versión de Gioacchino Assereto. Los carceleros del Tártaro ponen agua y comida a disposición del impío, pero no le permiten tomarlas…


Gioacchino Assereto, Tántalo, Universalmuseum Joanneum, Graz, 1640 c.

El otro cuadro quemado -muy propiamente- es el de Ixión, que quiso violar a Hera. Y pudo, pero en la "carne" de un espejismo que Zeus creó: Néfele. Por ello fue atado a una rueda ardiente que jamás se detiene, como tu tiempo y el mío, que nos chamusca el alma con cada vuelta de reloj. José de Ribera entendió así su tormento…


José de Ribera, Ixión, Museo del Prado, Madrid, 1632

La intención de las cuatro Furias era propagandística: recordar a los príncipes alemanes, derrotados por el káiser Carlos en Mühlberg, el destino de quienes se opusieran a su legítimo dueño. Aquí lo tienes, todo acorazado y prognático, pintado, cómo no, por Tiziano…

 
Tiziano, Carlos V en Mühlberg, Museo del Prado, Madrid, 1548


— ¡Oye, mira!, todo esto nos parece muy bien podrías cortarme, ¿pero dónde está Carmen?

Pues, mira tú podría responderte yo, no tengo la menor idea. Yo estoy aquí porque ella me ha invitado. En realidad, hemos hecho como los adolescentes en verano: un intercambio. Carmen publica una entrada en mi blog y yo le devuelvo la cortesía.

También podría responderte: "Me alegra mucho que me haga usted esa pregunta", porque así te cuento que yo tengo un blog personal, El viento de mis velas, donde hablaba de mi primera novela y de curiosidades históricas del siglo XVIII español. Pero ahora publico entradas con citas históricas sobre el café porque el subtítulo de mi novela es, precisamente, Peripecias de un empedernido bebedor de café. Y es aquí donde vuelvo a Giambattista Piranesi…



Hace unos años pude disfrutar en Madrid de una exposición sobre su obra y, mira por dónde, me sorprendió esto que ves aquí abajo… ¡Sí, una cafetera! ¡Aaaah!, así se las ponían a Felipe II (las bolas en la mesa de trucos, que café aún no bebían los reyes de España).


Giovanni Battista Piranesi, Diseño de cafetera, Diverse Maniere d’adornare i Cammini, Fondazione Giorgio Cini, Venecia, 1769
 
Cafetera de plata, Factum Arte, 2010


Para empezar, el conjunto -casi art déco- se apoya sobre una tortuga, representación obvia de la lentitud y la longevidad, pero también de la parte corpórea del cosmos, no del aire o del agua, sino del suelo que pisamos. La venera que se apoya sobre el caparazón del animal es la concha del nacimiento de Afrodita, diosa del gozo y, en consecuencia, cómplice de la fertilidad. El cuerpo de la cafetera no es más que la cornucopia de la abundancia, que derrama frutos sobre la tierra. Y el pitorro que muchos toman por libélula es, en realidad, una abeja, símbolo laborioso y productivo, compendio y donante de todos los demás.




El cafeto nació en el Este de África, en alguna jungla entre Kenia y Etiopía, allá donde dicen que el primer ser humano tomó cuerpo y dejó de ser una idea en la mente febril de algún dios que se aburría. Sus bayas necesitan paciencia, mimo y respeto por los ciclos: amor; sin ir más lejos, suelen plantarse mimosas en los cafetales, para que den sombra a las plantas. A lo largo de la Historia, su cultivo ha sido fuente de riqueza para unos y de dolor para los esclavos laboriosos que lo cuidaban y recogían, tal y como las obreras se someten, sin asomo de albedrío, a la reina de la colmena.

En fin, que con una cafetera tan parlanchina como esa, bien llena de café, a poder ser Blue Mountain -de barril, que el de saco no lo es-, me pasaría yo la eternidad acompañando a Ixión, Ticio, Sísifo y Tántalo en el Tártaro. ¿Te apuntas?, total, con el calor que hace, ya casi vivimos en el Infierno.




Eugène Atget, Cabaret de L'Enfer, París, 1898 c.

Robert Doisneau, Cabaret de L'Enfer, París, 1952



 


25 comentarios:

  1. Como veis, hoy tengo un invitado en el blog. ¡Y menudo invitado! Todos le conocéis: es José Juan Picos Freire.

    Ayer anduve trasteando por su blog, en respuesta a su invitación, y hoy he tenido el gusto de que me devolviese la visita.

    Mirad, mirad:

    http://vientodemisvelas.blogspot.com.es/

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  2. ¿Se sabe si Felipe II hizo algún comentario irónico sobre el café? ¿Le llegaba frío?

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    1. Pero bien frío: no se tomó café en España hasta el siglo XVIII. La culpa la tuvo el chocolate, que se convirtió en bebida nacional. Y ahora, en cambio, hay una versión del "cafelito" casi en cada ciudad.

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    2. ¡Ah!, creo que ahora lo he entendido... No eran las cafeteras lo que le ponían a Felipe II, sino las bolas en la mesa de trucos, un antepasado del billar.

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    3. ¡Chocolate, sí! Tomaban chocolate a todas horas. Siempre cuento que una viajera del siglo XVII, francesa o inglesa, ahora no lo recuerdo, escribió que las mujeres españolas eran bellas, aunque demasiado delgadas, lo cual achacó a esa costumbre de beber chocolate en exceso. Lo cual me crea una terrible duda: ¿tendré que cambiar el café por el chocolate? ¡Noooooo! Y sí, incrédulos, el chocolate adelgaza. El chocolate puro, por supuesto, sin azúcar ni ningún otro tipo de aditamento. ¿Lo habéis probado? Es una experiencia un tanto amarga ;) Aunque si añadimos una pizca de pimienta está muy rico. Mmmm, creo que me lo voy a pensar. Sin renunciar al café, claro.

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    4. Qué horror, he repetido "lo cual". Tengo que intentar dormir más: ya no sé ni escribir.

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    5. ¡¡!Horreur!!! Te he dejado un mensaje por Google+ por si crees que hay que matizar lo de Felipe II...

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    6. Vamos a dejar las cosas tan claras como ese asunto de las bolas en la mesa de trucos: Felipe II no existió. Se murió cuando aún era un jovencito calavera -¡porque fue un jovencito calavera!- y, entonces, papá Carlos primero-de-España-y-quinto-de-Alemania le encargó a Juanelo Turriano que fabricase un autómata. Ese autómata fue ese tipo tan, tan serio, que reinó con el nombre de Felipe II.

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    7. ¡Ahí le has dao! Porque sí, es verdad que no siempre vistió de negro. Y se le iban las manos detrás de las damas de su mujer inglesa, María Tudor. Y de muchas otras allí, allá y acullá. Debió de ser a partir de 1568 cuando lo sustituyó el autómata porque ya no se quitó el luto...

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  3. El chocolate amargo es delicioso. Lo del adelgazamiento no lo sabía, pero lo de dejar el café me parece un desatino. Yo no elijo entre uno y otro. Me gustan ambos y no le hago ascos a ninguno.
    En lo que si no os acompañao en lo de Sísifo y demás penados. Cierto que esto parece el infierno, pero no es cuestión añadirle águilas carnívoras ni piedras pesadas ni ningún tormento más.
    Todos los cuadros preciosos y deciros que las cárceles de Piranesi me han recordado a Escher, con lo que pensando con calma he llegado a la conclusión que Escher dio buena cuentra de los dibujos de Piranesi; seguramente.
    Y ya para terminar de pasar de un tema a otro con un pobre punto y aparte. Felipe II, sin ser un personaje que me enternezca, fue un rey más. Como el resto. La mala fama que le dieron los ingleses y holandeses, por razones de conveniencia, no es peor que la del resto. Eran así, y aunque no los defiendo, nunca me ha gustado la parcialidad que se ha colado en la Historia, como si los demás hubiesen sido unos angelitos. Sin ir más lejos, su padre, Carlos I o V, según se mire, encarceló a su madre y la ninguneó a su antojo, Se quedó más ancho que pancho, y nadie dice nada.
    Y los demás reyes de otros lugares, harían mejor en callar, que por la boca muere el pez. He dicho.
    FELIZ DOMINGO y GRACIAS José Juan y Carmen

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    1. Poco más se puede añadir de mi parte. Gracias y un saludo, Harry.

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    2. Bueno, sí, añado que yo también caí en lo de Escher cuando redactaba la entrada. Y feliz domingo a ti también.

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    3. "Y los reyes, reyes son", digo yo. Y que sí, que hay una gran relación entre Escher y Piranesi. Y también que feliz cachito de domingo, Harry. Y que un abrazo. Bueno, que sean dos.

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  4. Lo de repetir una frase, un nombre o un adjetivo es un pecado muy español. A los anglo- escribientes les importa un bledo y repiten si hay que repetir. No sé donde leí que no hay que tenerle miedo a las repeticiones, porque sustituir una frase por otra análoga puede cambiar el matiz de lo que se escribe. Yo solo me guío por lo que me suena bien y a veces un obstinato puede estar bien.

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    1. "Lo que suena bien"... Sí, no te falta razón; a veces nos quedamos con la letra y se nos olvida la música.

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  5. Maravilloso post. Me ha encantado la interpretación de la cafetera, todo un simbolismo hecho objeto. Gracias Carmen y Jose Juan por darnos alimento para las neuronas y por deleitarnos con vuestras entradas que son mucho más que eso. Un abrazo para los dos.

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    1. No, Elisenda, de eso nada. ¿Cómo que un abrazo para los dos? ¿Quieres decir que tengo que conformarme con medio abrazo mientras José Juan se queda con el otro medio? Venga, ahora mismo nos das dos abrazos, uno entero para cada uno.

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    2. Muchas gracias, Elisenda. Otro abrazo para ti.

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    3. Muchas gracias, Elisenda. Otro abrazo para ti.

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  6. Hola Carmen y José Juan,
    Muy interesante el dato de que el origen del café deviene del Este de Africa. Al igual que ocurre con los primeros hombres, también fue pionera en otras cosas, como tener el privilegio de albergar en su exótico suelo el café originario. El recorrido pictórico sobre mitología de las obras de Tiziano es sencillamente impactante y de una deslumbrante belleza. No puede haber descripción más precisa de la cafetera de Felipe II. Me ha encantado el post en su conjunto y la iniciativa de intercambiaros las entradas en vuestros respectivos blogs, una idea muy original.
    Un beso

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    1. ¡Hola, Marisa! Con José Juan siempre aprendemos algo nuevo sobre el café, ¿verdad? Un abrazo.

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  7. Muchas gracias, Marisa. Sólo un matiz: la cafetera no era de Felipe II, me he explicado fatal. Piranesi, su autor, es un italiano verdaderamente fascinante (Carmen te lo puede explicar mejor que yo). El café aún tardó en llegar a España, aunque hoy parezca mentira. Buenas noches y feliz semana.

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    1. Gracias por la corrección. Quizá fui yo la que no supe leer con rigurosidad. Muy interesante todo y didáctico. Un saludo, José Juan,

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  8. Ando por estos blogs buscando tagas hechos a mano y me entretengo y me encuentro con que no hay comentario mío en este post. Juraría que lo había puesto. Ya es el segundo que se me pierde. El otro en el blog de Kirke. ¿Será que los pongo en Google+? ¿será que los pongo en la tablet y esa mala pécora (la tablet) no los publica?
    ¿Te había dicho, José Juan (o lo he soñado) que el mundo se sustenta sobre cuatro tortugas (http://www.iac.es/cosmoeduca/relatividad/charlas/historia/universocaja.swf) o en una tortuga que sujeta cuatro elefantes (http://image.slidesharecdn.com/historia-090522182643-phpapp01/95/modelos-de-universo-5-728.jpg?cb=1243016855) en algunas teorías míticas sobre el Universo? Curioso lo de la cafetera-cuerno de la abundancia.

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