domingo, 25 de enero de 2015

Vamos a ver escaparates




¿Qué os parece si nos tomamos un respiro y nos vamos a ver escaparates?

August Macke, Tienda de modas, LWL-Museum für Kunst und Kultur, Münster, 1913

El escaparate, tal como lo conocemos en la actualidad, nació en el siglo XIX, gracias a la decidida introducción del hierro y el cristal en la arquitectura. Su auge se relaciona con la aparición de grandes almacenes como Le Bon Marché en París y Harrods en Londres. 

Le Bon Marché, París
Harrods, Londres, 1909 c.
Los escaparates comerciales siguen los estilos del momento: eclecticismo, modernismo, art déco…

Paul Hankar, Floristería modernista en Bruselas
Tienda déco en Napier

¡Cuántas veces, de niños, desoyendo las advertencias de nuestros padres, habremos posado nuestros dedos sobre el cristal del escaparate de una juguetería!

Escaparate en Navidad, 1900 c.

Aunque también las librerías encerraban –y encierran- sus misteriosos atractivos:

Francesc Catalá Roca, Niño ante un escaparate, 1953 c.

O para muchas personas, por qué no, las joyerías…

Blake Edwards, Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany's), 1961

…o la ropa y prendas de vestir, en general:



August Macke, Tienda de sombreros, Museum Folkwang, Essen, 1914

Al caer la tarde, los escaparates ponen una nota de luz en las calles oscurecidas:

John Atkinson Grimshaw, Boar Lane, Leeds, Leeds Museums and Galleries, Leeds, 1881
Isaac Israels, Escaparate, Rijks Museum, Amsterdam, 1894-98
Edward Hopper, Farmacia, Museum of Fine Arts, Boston, 1927

Los escaparates y vitrinas que exhiben maniquíes muestran, en ciertos casos, un aire algo siniestro o, por lo menos, inquietante:

José Gutiérrez Solana, Las vitrinas, Museo Reina Sofía, Madrid, 1910

Eugène Atget, Avenue des Gobelins, George Eastman House, Rochester, 1925 

No importa. Hemos decidido ir a ver escaparates y ni siquiera el parentesco de los maniquíes con las figuras de cera y los autómatas nos hará retroceder. ¿Vamos?




26 comentarios:

  1. ¡Qué tema tan bonito!!!
    Nunca he pensado en los escaparates visto desde el mundo del arte, aunque por definición en si mismo son artísticos, unos más que otros, ciertamente, pero todos muestran de forma agradable lo mejor que tienen para ofrecer.

    Reconozco que no soy una admiradora de las compras, tal como se ve actualmente y ni se me ocurriría echar mano de una no se qué shopper. ahora mismo no recuerdo, pero soy consciente de su importancia y de su valía . Y desde ahora, desde su belleza si el que lo plasma sabe como hacerlo.
    Me gustan todas las imágenes, sin excepción, pero si tuviese que elegir, por suerte no, me quedo con la floristaría belga; claro que no soy objetiva, me gusta mucho el modernismo, mucho mucho, y ultimamente le estoy agarrando el gusto a las plantas, y a pesar de lo mal que se me dan, no pierdo la esperanza de lograr sacar a adelante las pocas que tengo.

    Actualmente, y saliendo un poco del tema, se podría extender el mundo del escaparate a las redes sociales y las muestras que dan las personas de su mundo privado, de sus intereses y no intereses.
    Y las páginas web son a su modo un escaparate.

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    1. Perdón por la falta de algún acento, que clama al cielo, lo sé, y por cambiar alguna vocal por otra. La rapidez me supera. Lo siento

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    2. ¿Adivinas por qué he propuesto que nos vayamos a ver escaparates hoy domingo? ¡Para que no tengamos la tentación de gastar!
      Como dices, hay muchos escaparates que son artísticos en sí mismos: tanto por el modo en que están construidos y decorados como por el contexto y el modo en que están dispuestos los objetos que se exhiben en ellos. Al principio, parece ser que las mercancías se distribuían sin demasiada gracia, pero el desarrollo del escaparatismo ha conseguido crear obras muy atractivas.
      Ah, lo que no he comentado es que, durante el siglo XIX, fue frecuente la exhibición de cuadros y esculturas en los escaparates de los comercios. Arte dentro del arte.
      Y sí, coincido contigo en que páginas web y redes sociales son escaparates y también ventanas al mundo.

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  2. Muy bonito el post de hoy!! ;) si te apetece pásate por mi blog ;)
    Un besote

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    1. Gracias, Clara. Os cuento, para los interesados, que el blog de Clara B trata sobre moda, peluquería, perfumes y otras cuestiones relacionadas con la belleza.

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    2. Pues me lo apunto. No entiendo mucho del mundo de la belleza, pero los perfumes son mi debilidad.

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  3. Precioso, así me dan ganas de ir de compras. Insuperable Audrey Hepburn.
    Saludos

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  4. Andreu Lahosa Alcoverro25 de enero de 2015, 19:10

    La estética de las personas (vestimenta, etc.) que aparecen en la pintura que representa los almacenes Harrods (Londres 1.909) me parece especialmente atractiva. No sabría como describirlo. Sólo se me ocurre como la combinación de belleza y elegancia, en especial, en el vestuario femenino.

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    1. Ah, pero incomodísima. Fíjate en lo tiesas e inclinadas que aparecen las figuras femeninas, imagino que por el corsé. A los surrealistas también les fascinaba, como a ti, esa estética.

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  5. En este caso no coincido con Andreu. No me gusta la imagen de Harrods. Me llama mucho la atención el escaparate de la floristería y el déco, pero sobre todo me fascina el niño ante los libros.
    Es de agradecer que, como dice Carmen, sea domingo y no podamos entrar en las tiendas para gastarnos los cuartos. Con mayor razón, cuando ya nos hay cuartos gastadores. Siempre podremos acompañar a Harry a una perfumería... y oler. Supongo que Carmen también caerá en la tentación.

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    1. ¡Pero ya es lunes! ¡Las tiendas están abiertas!
      La fotografía del niño ante los libros es de un excelente fotógrafo, Francesc Català Roca (Valls, Tarragona, 1922-Barcelona, 1998).
      http://www.catala-roca.com/

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  6. Andreu Lahosa Alcoverro26 de enero de 2015, 0:09

    A mi tampoco me gusta la imagen de Harrods. Lo que sí que me gusta es la imagen de la gente de la calle, los vestidos, el coche de la época. Siempre me ha gustado la estética de principios del siglo XX.

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    1. Te entiendo. A mí me pasa también con las primeras dos décadas del XX y del XIX.

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  7. Me agradan todos, pues cada uno tiene su encanto, pero estos tres són los que más me gustan, en especial el de Bruselas


    Paul Hankar, Floristería modernista en Bruselas

    August Macke, Tienda de sombreros, Museum Folkwang, Essen, 1914


    John Atkinson Grimshaw, Boar Lane, Leeds, Leeds Museums and Galleries, Leeds, 1881

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    1. Paul Hankar es de los grandes. ¿Sabías que el Palacio Chávarri, de Bilbao, fue proyectado por Hankar y construido después, sobre ese proyecto, por Atanasio de Anduiza?

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  8. Hermosa selección, como siempre descubriendo una mirada nueva de cómo ver la realidad. Saludos

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    1. Gracias, Mariona. En tu blog, que recomiendo por su interés, también compartes siempre con nosotros miradas nuevas y fascinantes. Os pongo la dirección, por si alguien no lo conoce aún: http://tallersmariavictrix.blogspot.com.es/

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    1. Es verdad. Cada uno de nuestros días y la vida que nos rodea es magia.

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  10. Muy lindo y muy bien creada la atmósfera de contemplación, no tuve la mínima compulsión de comprar nada. Pero el lunes seguramente volveré a hacerme de algunas cositas que vi por allí. En versión de los del sur de Sudamérica o por lo menos en Argentina, los escaparates son vidrieras, la salida es: ir a ver vidrieras.... Vitrinas también se usa pero no en el contexto del paseo.

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    1. Lo de vidrieras me sonaba, pero la duda es... ¿cómo llamáis a las vidrieras de las iglesias?

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  11. ¡¡Qué curioso es el idioma!!! si no lo hubieses aclarado cevozza, habrían entendido visitar las vidrieras de las catedrales, aunque las hay en más sitios.
    Curiosamente, tampoco yo tuve ganas de comprar nada, quizás porque muestran cosas que no se usan actualmente; bueno, las plantas si, y también los libros y, .. ¡vaya!, a lo mejor es que no soy consumista, ejejjeje

    Una cosa curiosa que recuerdo de hace años, cuando los domingos no había tiendas abiertas, era salir a dar una vuelta. E ir de escaparates era obligatorio. Era como visitar una exposición abierta. En muchos casos, era un ir sin rumbo, y sin intención, sólo a ver, pero está claro que los más observados eran los más artísticos

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    1. Yo me pongo muy ansiosa con los escaparates de algunas librerías. ¡Más me vale que no estén abiertas cuando los veo!

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  12. A las vidrieras de las iglesias las llamamos vitrales ( o "vitreaux").

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    1. GRACIAS Cevozza:
      sí que conozco la palabra, y con el mismo significado, pero acá es poco usual.

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