Vasili Kandinsky (1866-1944)
Tiene que ser
difícil convivir conmigo, lo sé. Aparte de por una serie de razones que no
pienso contaros, porque soy capaz de despertarme formulando preguntas como
“¿cuál es, aproximadamente, la mayor anchura del Nilo, y en qué punto?” o de
ponerme a divagar, en cualquier momento del día, sobre Spinoza, las telarañas
o, como me pasó hace poco, sobre las obras figurativas de Kandinsky. Ya veis:
un auténtico desastre, aparte de que yo tendría que estar casada con Wikipedia,
la Enciclopedia
Británica o los Siete Sabios de Grecia, pero ya me diréis,
siete maridos, qué cosa tan molesta. El caso es que, de todos estos desvaríos
míos, he rescatado hoy los relativos a Kandinsky, para compartirlos con
vosotros.
 |
Vasili Kandinsky, Paisaje de otoño, 1911 |
Claro, digo Kandinsky y pensamos en De lo
espiritual en el arte, en Punto
y línea sobre el plano, en la influencia de la música de Schönberg y, antes, la de Wagner, pensamos en
la sinestesia, recordamos sus Impresiones, sus Composiciones… Bien, retrocedamos, vayámonos a estrenar ese terrible siglo XX cuando aún todo
era mañana y era todo impulso. Pero antes de eso, acompañemos a Vasili a la
exposición de artistas franceses que se celebra en Moscú en 1895, y quedémonos,
como él, contemplando este cuadro de Monet:
 |
Claude
Monet, La parva de heno, 1891 |
¿Una
parva de heno?, se pregunta Kandinsky, al leer en el catálogo el título de la obra. ¿Dónde está? No la veo, no la reconozco. Y el hombre se siente
confuso, y se enfada con Monet: “Aunque en
el catálogo se decía que era un montón de heno, no pude reconocerlo y me
molestó. Pensaba que el artista no tenía derecho a pintar de forma tan poco
clara. No me parecía bien que faltara el objeto”. Pero, de repente, se da
cuenta de que ve, de que comprende, de
que esa obra le emociona. “Por primera vez, veía un cuadro”, afirma. No es el
objeto lo que importa, esa parva de heno, sino la fuerza de la paleta. Y así
empieza esta historia.
 |
Claude Monet, Almiares
de heno, 1889 |
 |
Vasili Kandinsky, Lago oscuro, 1901 |
¿Arte figurativo, arte abstracto? ¿Acaso importa?
Lo único que cuenta, al menos para mí, es la verdad que hay en la obra. ¿La
calidad?, me diréis. Sí, claro, pero una obra de factura excelente, reveladora
de un asombroso dominio técnico y oficio… pero sin verdad, sin emoción, sin
riesgo, sin vida, no me interesa, porque es tan solo la repetición de una
fórmula. Bueno, ¿seguimos con Kandinsky? ¿Qué os parece si echamos un vistazo a
las obras que pintaba apenas despuntado el siglo?
 |
Vasili Kandinsky, Schwabing, 1901-02 |
 |
Vasili Kandinsky, Bosque con figura vestida de rojo, 1902 |
 |
Vasili Kandinsky, Cascada, 1902 |
¿Kandinsky? Sí, Kandinsky. De
inmediato, la búsqueda; entre 1902 y 1908, los viajes: Italia, Francia, Países Bajos, Suiza,
Austria, Túnez… Con una compañera excepcional, con la que emprende otro tipo de
viaje, personal y también artístico: Gabriele Münter.
 |
Vasili Kandinsky, Calle de Túnez, 1905 |
 |
Vasili Kandinsky, Gabriele Münter pintando en Kallmünz, 1903 |
Otros dos
nombres se suman a los de Münter y Kandinsky en esta exploración de nuevas vías artísticas: los de Alexej Jawlensky y Marianne von Werefkin. Las influencias, los
préstamos entre unos y otros, los descubrimientos compartidos, son lógicos:
todos caminan juntos. Muchas de las ideas que alientan esta búsqueda parten de
Marianne, una mujer de enorme curiosidad y cultura: como vimos al hablar de
ella, Kandinsky hará suyas algunas de las propuestas de esta gran artista.
 |
Gabriele Münter, Marianne von Werefkin y Alexej Jawlensky, 1908-09 |
Vamos a asomarnos a algunas de las obras de estos
cuatro amigos en un año concreto: 1907. En esta obra de Jawlensky advertimos,
como ya lo habíamos hecho con los cuadros anteriores de Kandinsky, el fuerte
influjo de los fauves:
 |
Alexej Jawlensky, Tejados rojos, 1907 |
¿No os parece que Münter y, sobre todo Von
Werefkin, avanzan más en ese momento en el camino de la simplificación formal?
 |
Gabriele Münter, Sévres, 1907 |
 |
Gabriele Münter, Marabout, 1907 |
 |
Gabriele
Münter, Ropa tendida en la playa de
Sestri, 1907
|
 |
Marianne von Werefkin, Otoño, 1907 |
 |
Marianne von Werefkin, Pedrero, 1907 |
¿Qué anda haciendo Kandinsky en esas fechas? Cambiar,
sí, cambiar, y sumergirse en la fantasía y la leyenda, en ese “Moscú encantado”
que habita sus sueños:
 |
Vasili Kandinsky, Mundo lleno de color, 1907 |
 |
Vasili Kandinsky, Pareja a caballo, 1907 |
¡Vamos, adelante, transforma el cuento! El ritmo se
acelera. Poco a poco, al principio, para después adquirir mayor velocidad.
 |
Vasili Kandinsky, Calle de Murnau, 1908 |
 |
Vasili Kandinsky, Otoño en Murnau, 1908 |
 |
Vasili Kandinsky, Calle de Murnau y arco iris, 1909 |
 |
Vasili Kandinsky, Dunaberg, 1909 |
Como vemos, permanece el uso de los colores heredado del fauvismo y, en algunas obras, esa atmósfera de relato encantado que impregna el mundo de Kandinsky:
 |
Vasili Kandinsky, Sonido blanco, 1908 |
 |
Vasili Kandinsky, Árabes, 1909 |
Pero ya se advierten cambios, avanza la simplificación. El objeto, contenido entre gruesas líneas negras, no se pierde, pero la emoción y la intuición ganan terreno.
 |
Vasili Kandinsky, Paisaje cerca de Murnau con tren, 1909 |
 |
Vasili Kandinsky, Improvisación 6. Africano, 1909 |
 |
Vasili Kandinsky, Estudio para Improvisación 3, 1909 |
 |
Vasili Kandinsky, Escena de playa, 1909 |
 |
Vasili Kandinsky, Estudio para paisaje otoñal, 1910 |
Es Kandinsky, ¿veis? El Kandinsky al que conocemos, a quien ya reconocemos. Y yo os cuento que, del mismo modo que no me importa que una obra sea figurativa o no, hay algo que me atrae con fuerza, y son esos momentos de transición, de metamorfosis, ese proceso en el que el objeto se depura, se simplifica, se estiliza, se transfigura y, poco a poco, avanza hacia la abstracción. Me gusta esa otra realidad de la pintura que asoma ya tras esta realidad del objeto pintado.
 |
Vasili Kandinsky, Impresión 6. Domingo, 1911 |
 |
Vasili Kandinsky, Con sol, 1911 |
 |
Vasili Kandinsky, Improvisación 19, 1911 |
Asoma: aún los mundos, los modos de representación,
se solapan. En sus Impresiones, subyace
la naturaleza; en las Improvisaciones,
aflora la emoción interior.
 |
Vasili Kandinsky, Impresión 3. Concierto, 1911 |
 |
Vasili Kandinsky, Impresión 5. Parque, 1911 |
 |
Vasili Kandinsky, Improvisación 20, 1911 |
 |
Vasili Kandinsky, Improvisación 4, 1911 |
Llegarán después las Composiciones, el rigor del cálculo: líneas, colores, geometría.
 |
Vasili Kandinsky, Composición 7, 1913 |
 |
Vasili Kandinsky, Composición 8, 1923 |
Llega la
abstracción. Ni mejor ni peor que la figuración: simplemente, otra.
 |
Vasili Kandinsky, Dispersión, 1930 |
Me doy cuenta de que no he hablado de El Jinete Azul, ni de la Bauhaus, ni de muchos
otros temas de los que se suele hablar cuando se trata de Kandinsky. No pasa
nada. Aquí podéis leer más sobre este artista: Vasili Kandinsky.
 |
Vasili Kandinsky, Casi sumergido, 1930 |
Contadme, contadnos: ¿qué obras de Kandinsky os
atraen más? ¿Vuestras preferencias se decantan más hacia la figuración, la
abstracción o, como me sucede a mí, os atrae todo? Porque, veréis, a mí una vez
más me sucede que, ante expresiones artísticas tan diferentes, digo, como ante
muchas otras cosas aparentemente opuestas, esto: sí.
 |
Vasili Kandinsky, Sí, 1937 |
¡Vaya sorpresa! Primero porque soy el primero en comentar, ¡qué novedad! Y luego porque no tenía ni idea de ese período figurativo de K. Lo que tengo claro es que me encantan las pinturas de paisajes y tipos árabes. ¡Qué luz! Gracias, Carmen.
ResponderEliminarHola, madrugador. Mira, esa fue la respuesta en casa cuando me puse a divagar sobre las obras figurativas de Kandinsky: "¿Kandinsky figurativo?". Claro, es porque se conoce mucho más su obra posterior. Gracias, José Juan: las pinturas de paisajes y tipos árabes... ¡adjudicadas!
EliminarCoincido con José Juan en gustos en relación a su preferencia por la parte figurativa. La etapa final, ya de geometría, líneas y cálculo, será que soy más de letras, me suscita menos pasión. Su obra "La calle de Túnez me ha encantado". De alguna manera me ha recordado dos pinturas que tengo de Barbeta sobre casas excavadas en la roca, cuyo exterior era todo encalado. Los cuadros de "Mundo de color" y "pareja a caballo" me han tenido un buen rato atrapada disfrutando de cada detalle. en fin, Carmen, ya ves que no soy tan moderna ni entendida en arte como tú. Por eso disfruto tanto aprendiendo de ti y descubriendo matices que pasarían desapercibidos ante mis ojos si no fuera por estas lecciones concentradas de ARTE que nos brindas. Muchas gracias.
ResponderEliminar¿Moderna yo? ¡Eso no me lo dices en la calle, Carmela! ;) No, ya sabes que mis gustos son muy, muy amplios y que abarcan, prácticamente, todas las épocas y casi todos los estilos.
Eliminar¿Verdad que "Mundo de color" y "Pareja a caballo" nos adentran en el mundo de los cuentos? Ay, ese Moscú encantado...
Muchas gracias, Carmela. Disfruta del fin de semana.
Totalmente de cuento. De hecho, me he descargado la imagen de "Pareja a caballo" para inspirarme en un microrrelato. espero que no te importe esa licencia que me he tomado. ¡Feliz finde!
Eliminar¡Me encanta! Esperamos ese microrrelato, Carmela, ya nos lo darás a conocer. ¡Bien!
EliminarHola, Carmen. Una magnífica entrada. De todas las obras que muestras, las que más me ha llamado la atención son "pareja a caballo" y "mundo de color", son maravillosas. La primera me recuerda a los cuentos rusos que leía de niña, podría ilustrar alguno de ellos a la perfección. Las que menos me gustan son las de la etapa final, las basadas en la geometría, no sé por qué pero no me dicen demasiado.
ResponderEliminarUn beso enorme, me ha encantado leerte.
Estábamos escribiendo lo mismo las dos al mismo tiempo, Chari: lo de los cuentos. Porque de eso se trata. Espera, que me apuesto algo a que, cuando Harry vea esas dos obras, también le gustan por lo mismo. Un beso, Chari. Gracias.
EliminarHola y perdón por el retraso. He tenido el ordenador malito. Pero ya estoy aquí
EliminarAcertaste Carmen, no conocía esas dos obras pero ahora que sí, me encantan. Son tan rusas, tan de cuento eslavo, llenas de magia y color (y nunca mejor dicho y de manera más literal. Chari, soy de tu club
Me gusta K. en todos sus estilos, hasta en los estilos que normalmente no me gustan mucho, con eso os podeis hacer una idea, pero si hay algo que lo caracteriza para mi son sus composiciones, llenas de cosas geométricas que brillan se difuminan llenas de color. Me dan alegría y una gran envidia pues no dibujan nada concreto, cualquiera podría hacerlo, pero sólo le sale bien a unos pocos.
No soy de abstracción, pero si de la abstracción de K. Y ahora que sé más de toda su obra, añado unas cuantas más a mis preferidas.
GRACIAS Carmen, y nos vemos en dos días.
¡Lo sabía, lo sabía! Que te gusta Kandinsky y que te iban a llamar la atención las obras "de cuento eslavo". Lo que no sabía, y me alegra saberlo ahora, es que también te gustan las obras no figurativas de este artista. Y me alegra que te den alegría. Un abrazo, Harry.
EliminarA mi también me han sorprendido las primeras obras del siglo XX, del pintor. Me encanta como se nota el paso hacia la abstracción, (lo cuentas de maravilla); me encantan las Impresiones y las Improvisaciones, y las pinturas sobre Murnau y Moscú, pero ya las puramente abstractas, las últimas, me resultan muy frías. No consigo que me transmitan nada más que corrección y técnica.
ResponderEliminarPreciosos los tejados rojos de Jawlensky, y Sevres de Gabriele Münter, y ese paseo otoñal lleno de diablitos negros de Marianne von Werefkin.
Estética, sensual y placentera entrada.
Un beso.
Era un grupo muy interesante, el de esos cuatro amigos. Bueno, esos amigos y todos los demás que les rodeaban, como vimos cuando hablamos de Marianne Von Werefkin. Qué epoca, Rosa, qué época.
EliminarA mí me gustan también (también, no solo) las obras más tardías por su música.
Un beso y feliz fin de semana, Rosa.
Magnifico, me gusta el color a través de el arte figurativo me gusta toda su obra, aunque menos es la de 1937, es triste.
ResponderEliminarMe gusta tu lenguaje, me haces vibrar cuando me adentro en el post, me fijo mas en la obra, me paro en una pintura y trato de descubrir todo lo que cuentas. En una palabra gracias por hacerme disfrutar
Gracias, Esperanza Mar. Da gusto pasear por los colores y las formas de Kandinsky, y más gusto aún hacerlo con amigos como tú, como todos vosotros. ¡Qué buena compañía!
EliminarHe olvidado que G. Münter me ha gustado mucho
ResponderEliminarSí, y Marianne también es excelente. Son dos artistas conocidas, claro, pero quizás no tanto como merecen.
EliminarLa obra de Kandinsky me desasosiega. Cualquiera de sus cuadros, al contrario de los de otros artistas, en lugar de llevarme a la contemplación tranquila me activa, es como si me estuviera preguntando mi opinión, mi aprobación.
ResponderEliminarLa tetrarquia de amigos coetáneos, a pesar de coincidir en el tiempo, ofrece obras muy distintas. Personalmente me encanta la simplicidad, casi naïf de Marianne von Werefkin, con sus figuras casi de cuento infantil.
Gracias, Carmen por mostrarnos tanta obra de K. y de sus compañeros de viaje.
Maravilloso post. Como siempre.
PD: Seguro que vivir contigo no debe ser nada difícil, al contrario, muy interesante.
Es curioso ese modo de interpelarte las obras de Kandinsky. Interesante. ¿Te sucede con más artistas? Ay, lo que has hecho, Elisenda: ¡acicatear mi curiosidad, que ya de por sí es grande!
EliminarSobre lo de vivir conmigo... tendrás que preguntárselo a mis siete maridos ;)
Y, sobre todo, a la gata.
Eliminar¡Un beso!
Hola Carmen, a mi kandinsky me encanta por su colorido en sus obras. Los estudios de otoño , las calles de Túnez y el mundo lleno de color tan distintos. La improvisación africana me gusta mucho. La época de geométrica me gusta solo los cuadros composición 7 y 8. Las obras de sus compañeros me gustan mucho la de Gabriele Münter,Ropa tendida en la playa de Sestri, 1907 Marianne von Werefkin Pedrero, 1907 y Alexej Jawlensky, Tejados rojos, 1907. Sobre todo el color que pinta de kandinsky es esa época era inigualable. Un abrazo
ResponderEliminarEl color, sobre todo a partir de 1908 o 1909, me gusta mucho también, Mari Carmen. En comparación con los que utiliza a comienzos de siglo es como... como si los colores se hubiesen lavado la cara. Es más, como si se la hubiesen lavado con el agua fría de un manantial. Un abrazo y feliz domingo.
EliminarMe ha encantado Carmen.
ResponderEliminarNo soy una gran entendida, solo sé que algunos cuadros me llegan y otros no, no sé si los entiendo o no, pero despiertan sentimientos y emociones y alguno hasta me emociona...
Me han gustado especialmente por desconocerlos los de Gabriele Münter, kandinsky me gusta, sobre todo el uso del color...me han gustado mucho los de su época "africana" y los que menos quizás los más abstractos de formas geométricas.
Un placer Carmen descubrir de tu mano este mundo.
Saludos y feliz domingo
Eso es lo que tiene el arte que está vivo: que habla y emociona. Feliz domingo, Conxita: un domingo de colores, si puede ser. Un beso.
EliminarDifícil no sé, pero aburrido, desde luego que no. De momento has colonizado mis mañanas de domingo (junto con un par de niños que se dedican a arrasarlo todo a mi alrededor). Me ha encantado comtemplar esa transición o metamorfosis de Kandinsky, desde lo figurativo a lo abstracto, ¿con cuál me quedo? Con todos, naturalmente. Aunque por alguna razón, esa pareja ha caballo todavía me deslumbra.
ResponderEliminarUn abrazo!
¡Bien, también te quedas con lo figurativo y lo abstracto! Y bien por los niños arrasadores: ten en cuenta que no destruyen, solo están transformando el mundo (bueno, yo lo digo y si cuela, cuela). Un abrazo, Gerardo.
EliminarLago oscuro, Schwabing,Bosque con figura vestida de rojo.
ResponderEliminarEsas las que más me atraen por luminosidad y colorido.
El arte abstracto y figurativo no me entusiasma mucho. Me enfado como este autor, al no ver lo que se anuncia en el título.
Besos
Está claro: la primera etapa es tuya. Pero fíjate, Francisco, que Kandinsky primero se enfadó y, de inmediato, quedó subyugado por lo que veía, lo que de repente veía. Como sigas su camino, acabarás abstracto perdido ;) Un beso.
Eliminar¡¡¡¿Kandinsky se enfadó con Monet porque no encontraba la parva de heno?!!! Yo todavía ando buscando a San Jorge y el dragón en uno de su cuadros y no los veo ni a tiros!!!!
ResponderEliminarEstuve en la retrospectiva que se expone en el ayuntamiento de Madrid (creo que hoy precisamente termina) y me gustó mucho. No es por hacerte la pelota pero tus explicaciones me han gustado más que las de la audioguía.
Fenomenal entrada, Carmen.
Y el caso es que la parva se veía muy bien. Lo que dices del San Jorge perdido con su dragón lo entiendo mejor, sobre todo en alguna de las versiones de 1911 (por ejemplo, San Jorge III).
EliminarQué gozada, la retrospectiva (que no he podido ver).
Un beso, Kirke.
Así,como tú lo explicas, puedo entender un poco esa transición que se asemeja a algo así como a una respiración. Primero reúne colores, lineas,formas, intuiciones (inspiración) y después las desplaza en el lienzo (espiración). Para después encontrar lo que es Kandinsky.
ResponderEliminarPersonalmente la que más me ha atraído siempre es Composición 8. Un día la descubrí en una sala de espera donde se pide cita para el médico y tienes que esperar unas 193 personas que están por delante. Me atrapó y eso que sólo era una foto. No sé por qué pero entonces empecé a sentir una curiosidad enorme por este pintor. Gracias por traerlo Carmen.
Un abrazo.
Buen ejemplo el de la respiración. El arte respira. El que vive, claro.
EliminarGracias, Yolanda. Un abrazo y feliz semana.
Siempre me ha intrigado el proceso por el que un artista pasa del arte figurativo al abstracto, en contra de la creencia popular de garabatosu. Aún así me quedo con su Moscú encantado . Un abrazo Carmen.
ResponderEliminarYo lo veo como un ir quitando capas hasta alcanzar lo esencial, algo así como pasar de mirar con los ojos a una mirada interior. Me refiero a la abstracción seria, sólida. E insisto en que no siento especial preferencia ni por lo abstracto ni por lo figurativo. Depende de las obras. Moscú encantado para ti. Gracias, Josevi, un abrazo y a por la semana que empieza mañana. ¡Con ganas!
EliminarMe gusta más lo figurativo. Pienso que en el abstracto se da más el engaño, el equívoco, el atrevimiento para ocultar la falta de oficio. Aunque el arte se da en todos medios y cuando se ve una buena obra, de cualquier clase, queda uno fascinado.
EliminarLa enorme capacidad para el color y su riqueza en Kandinsky es admirable. Mundo lleno de color, Murnau, hasta casi sumergido. Composición 8 ¿puede tener algún contacto con Miró?. Gracias.
Pienso que es mucho más difícil entender el abstracto, necesitas conocer el proceso por el que ha pasado el artista
EliminarEl figurativo por otro lado es más aprehensible para todo el mundo, quizás menos comunicativo en cuanto a la esencia a la que se refiere Carmen. Yo también me acordé de Miró. Saludos
Exacto, Josevi, es como dices.
EliminarKandinsky y Miró fueron amigos: se apreciaban y reconocían mutuamente, de modo que ambos habéis visto bien la relación que existe, también, entre algunas de sus obras.
Sobre lo que comentas acerca del engaño, Galefod, pienso que en el arte, como en todo, puede darse a través de las manifestaciones más diversas. Incluso cuando un pintor excelente se dedica a repetir de forma mecánica una determinada fórmula que le proporciona éxito y dinero: eso es también engaño, más cruel aún porque es un desperdicio del talento y el oficio de ese artista.
Es cierto, por otra parte, que en el mundo del arte (no solo en el del arte) hay mucho mercadeo, mucho escaparate, mucho politiqueo (sí, también) y no solo muchas falsificaciones, sino también muchas falsedades. Y cuelan, a veces cuelan, pero siempre se tiene la esperanza de que se llegue a distinguir lo verdadero de lo falso.
Muchas gracias a los dos, feliz semana y un par de abrazos.
Me encanta ésta entrada Carmen. Más que nada, me gusta saber de la transición artística de Kandiski. Saber y ver como fue cambiando a lo largo de su carrera artística. Mi cuadro favorito es, El Beso.
ResponderEliminarSolemos conocer algunas obras de determinados períodos en la vida de los artistas, y a veces nos sorprende ver lo que hacían en etapas anteriores. Por eso, y porque ves cómo se va construyendo ese estilo, es interesante recorrer el camino junto al artista. Un abrazo, Maite, y gracias.
Eliminar..._"pero sin verdad, sin emoción, sin riesgo, sin vida, no me interesa, porque es tan solo la repetición de una fórmula"_... *Bravo*
ResponderEliminarGracias Carmen :)
Gracias, M2L LLopis. Es así, ¿no? Quiero decir que, no solo en el arte, sino en todo, hay que exponerse. Si pintas, si esculpes, si escribes, si compones o interpretas música, si amas, si vives, hagas lo que hagas, tienes que jugarte la vida en cada pincelada, cada palabra, cada nota, cada gesto. Si no, ¿para qué?
EliminarUn abrazo.
Creo que he sido la última en comentar tu post. Creo que poco puedo añadir salvo que los colores sobre las formas geométricas es lo que me más me atrae de los cuadros que has escogido. No puedo dejar de mirarlos como diamantes que así son.
ResponderEliminarLa geometría, bien. Sabes, a veces pienso, en casos como los nuestros, si es la escena la que nos conduce a la pasión por la geometría o esta la que nos lleva a la escena.
EliminarApasionante el recorrido por la obra de Kandinsky, Carmen. Parece increíble que obras tan diferentes puedan pertenecer al mismo autor. Evolución en estado puro, crecimiento y exprimentación.
ResponderEliminarRespecto a gustos, casi siempre prefiero reconocer los objetos que se supone que estoy mirando en el lienzo según el autor, aunque hay veces que las composiones de color o la luz hacen que me olvide por completo de eso y disfrute de igual manera.
Una entrada genial, ¡gracias!
Besos de martes.
Los recorridos de cada artista, sus búsquedas, sus cambios, son siempre caminos llenos de sorpresas. Muchas gracias, Julia, y besos de jueves porque... horror, lo siento, me despisté.
EliminarBueno yo no conocìa a Kadinsky, conocìa los Monet y siempre me parecieron hermosos porque tienen un efecto borroso y difuminado que por lo menos a mì me resulta muy atractivo. Pero Kadinsky es otra cosa, hay mucho color y eso llama la atenciòn del ojo,me parecen cuadros alegres. Y tomando en cuenta que algunos cuadros hasta parecieran fotos agrandadas donde se desordenan los pixeles, intuyo que Kadinsky estaba adelantado a su època.
ResponderEliminarMenos mal que he visto el aviso de tu comentario, Arethusa, porque así me he dado cuenta de que había dejado sin respuesta a Julia. Sí, yo también veo alegría en las obras de Kandinsky, uno de los creadores de las nuevas formas artísticas del siglo XX. Gracias por tu comentario. Un beso.
Eliminar