domingo, 27 de septiembre de 2015

Albert Bloch: un americano en Munich





Albert Bloch (1882-1961)
 

Me gusta. Me gusta mucho la figura de Pierrot en los pinceles de Albert Bloch. Pierrot, ya lo sabéis, es un personaje de la Commedia dell’Arte. Irónico y astuto, como todos los personajes de los zanni o criados que forman parte de la Commedia, después se adueñaron de él amor y melancolía. Mal asunto para el pobre Pierrot, inspirador del payaso triste, del “payaso blanco”, del “payaso listo” que todos hemos visto, alguna vez, en el circo.


Albert Bloch, Figura reclinada, 1911

Albert Bloch en su estudio de Munich
¿Bloch como Pierrot? ¿Por qué no? ¿Acaso no vemos cuánto de Watteau hay en sus Pierrots?

Jean-Antoine Watteau, Gilles o Pierrot, Museo del Louvre, París, 1719-21

Jean-Antoine Watteau (atr.), Los cómicos italianos, detalle, Paul Getty Museum, Los Ángeles, 1720 c.


De este modo aparece Pierrot en las pinturas de Bloch:

Albert Bloch, Los tres Pierrots, Nelson Atkins Museum of Art, Kansas City, 1911

Albert Bloch, Los cuatro Pierrots, 1912

Albert Bloch, Pierrot, colección particular, 1911

La representación del Golem que hace en 1915 Hugo Steiner para la novela de Gustav Meyrink, ¿no os recuerda a los Pierrots de Albert Bloch?

Hugo Steiner, El Golem, 1915

Hugo Steiner, El Golem, 1915

A todo eso… ¿Conocéis ya a Bloch? Es posible que alguno de vosotros no le conozca aún, porque el suyo no es uno de esos nombres famosos que se oyen con frecuencia. Vamos allá, pues, con las presentaciones: Albert Bloch fue, durante un tiempo, un jinete azul. Lo fue desde ese día de 1911 en que Vassily Kandinsky y Franz Marc le visitaron en su estudio de Munich. 


Albert Bloch, Arlequinada, Museum of Modern Art, Nueva York, 1911

Albert Bloch, Casas por la noche

Albert Bloch no era ni azul ni jinete cuando estudió en la Escuela de Bellas Artes de St. Louis, donde nació en 1882, ni cuando, a partir de 1905, dibujó caricaturas y otras ilustraciones para revistas y diarios como The Mirror y St. Louis Star. Tampoco lo era cuando en 1909 llegó a Alemania, donde vivió hasta 1921 o 1923.

Albert Bloch, portada de The Mirror, 1912


En 1910, conoció en París las obras de Vincent Van Gogh, Odilon Redon y Picasso. Hay una obra de Bloch que se conoce como Retrato de un hombre, sin más referencias a quién puede ser ese hombre, pero… ¿no os resultan familiares esos ojos, esas orejas, ese rostro?


Albert Bloch, Retrato de un hombre, 1911

Pablo Ruiz Picasso, 1909

Pablo Ruiz Picasso


En la segunda exposición de la Nueva unión de artistas de Munich, Bloch admiró obras de Georges Braque, Picasso, Georges Rouault –cuya huella se advierte en algunas de sus obras-, Gabriele Münter, Alexej von Jawlensky, André Derain, Kees van Dongen y Wassily Kandinsky, entre otros.



Albert Bloch, ya convertido en jinete azul, participó en la primera exposición de Der Blaue Reiter, celebrada entre diciembre de 1911 y febrero de 1912 en la galería Thannhauser de Munich. Participó, asimismo, en las dos siguientes exposiciones del grupo y en otras de sus iniciativas artísticas, como el Almanaque publicado en 1911.

Primera exposición de Der Blaue Reiter, 1911-12 


Albert Bloch, Impresión de Sollnhofen, Almanach, 1911 c.
Las vistas urbanas de Bloch tienen gran atractivo por su sencillez y por el uso que hace del color:

Albert Bloch, Paisaje urbano

Albert Bloch, Paisaje urbano con torre


También sus paisajes, impregnados siempre de un aura de misterio:
Albert Bloch, Montaña

Albert Bloch, Noche en el valle, colección particular, 1917

Albert Bloch, Noche 1

Albert Bloch, Noche 5

Albert Bloch, Noche de viento, 1944

Albert Bloch, El ciego, 1942

Ese mismo misterio se advierte en muchas de sus composiciones con figuras:


Albert Bloch, El dominó verde, 1913

Albert Bloch, Figuras sobre fondo oscuro, 1916

Albert Bloch, Tres Pierrots y un Arlequín, 1914

Albert Bloch, Noche de verano, colección particular, 1916

Albert Bloch, Figuras infernales


En 1914, Bloch conoció al escritor austriaco Karl Kraus, algunos de cuyos textos tradujo al inglés. Al terminar la guerra, Bloch regresó a Estados Unidos, donde se dedicó a la enseñanza y prosiguió con su obra artística. Abordó con frecuencia temas religiosos, con unos planteamientos estéticos muy interesantes. 




Albert Bloch, Mujeres con velos

Albert Bloch, Mujeres con velos

Albert Bloch, Lamentación

Albert Bloch, Entierro

Albert Bloch, Procesión con la cruz

¿Conocíais la obra de este artista? ¿Qué os ha parecido? Lo sé, lo sé, no paro de preguntar… pero vosotros no me lo tenéis en cuenta, ¿verdad? 
Uno de los libros –que, por cierto, aún no he leído- de Vladimir Nabokov se titula ¡Mira los arlequines!. No le hagáis caso, porque Arlequín, Colombina y demás personajes ya nos visitarán en otro momento. Ahora, nos toca mirar a Pierrot: 


Albert Bloch, Pierrot