martes, 13 de septiembre de 2016

Cantar como un pájaro: Marc Chagall y el teatro




¿Os acordáis de Dafnis y Cloe, aquella pareja de despistados que aún no había descubierto “el nombre de Amor”? Hace tiempo recordamos su historia a través de la serie de cuarenta y dos litografías que Marc Chagall publicó en París en 1961. Poco antes, había trabajado ya “a lo grande” sobre el tema. Fue en 1958, cuando pintó cuatro telones y diseñó el vestuario para la representación en la Ópera de París, al año siguiente, de Dafnis y Cloe, el ballet de Maurice Ravel sobre el texto de Longo adaptado por Michel Fokine.


Marc Chagall, Dafnis y Cloe

Marc Chagall, Dafnis y Cloe

En esta fotografía podemos ver cómo el artista pinta el telón para el tercer acto del ballet en el taller Berthier:


 
Un año más tarde, André Malraux, ministro de Cultura en aquel momento, encargó a Chagall la decoración de la cúpula de la Ópera de París para que sustituyera la anterior, obra de Jules Eugène Lenepveu. Aquí vemos las dos obras, separadas por noventa y tres años. Qué cambio, ¿verdad? Un cambio que no a todos agradó.


Jules Eugène Lenepveu, Cúpula de la Ópera de París

Marc Chagall, Cúpula de la Ópera de París

Marc Chagall, Romeo y Julieta, Cúpula de la Ópera de París, detalle
“He querido en lo alto, como en un espejo, reflejar en un ramillete los sueños, las creaciones de los actores, de los músicos: recordar que abajo se agitan los colores de las ropas de los espectadores. Cantar como un pájaro, sin teoría ni método. Rendir homenaje a los grandes compositores de óperas y ballets”, nos cuenta el artista. Arriba, abajo, siempre el color, la canción del ave, los vuelos de Chagall. ¿Os habéis fijado en la distribución del color en las distintas secciones? ¡Esos colores que cantan! 


Marc Chagall, Boceto definitivo para la cúpula de la Ópera de París

Marc Chagall, Cúpula de la Ópera de París

Marc Chagall, Peleas y Melisande, Cúpula de la Ópera de París, detalle
Óperas, ballets y compositores protagonizan cada una de las secciones de esta cúpula: El lago de los cisnes, de Tchaikovsky; El pájaro de fuego, de Stravinsky; Dafnis y Cloe, de Ravel; Peleas y Melisande, de Debussy; Romeo y Julieta, de Berlioz; Tristan e Isolda, de Wagner; Boris Godunov, de Mussorgsky; Giselle, de Adam; Fidelio, de Beethoven; La Traviata, de Verdi; Carmen, de Bizet; Orfeo y Eurídice, de Gluck. Y también está Rameau y, cómo no, Mozart, el amado de Chagall, aquel cuya música acompañaba siempre su pintura. 


Marc Chagall, Orfeo y Eurídice, Carmen, cúpula de la Ópera de París, detalle

Marc Chagall, El pájaro de fuego, Dafnis y Cloe, cúpula de la Ópera de París, detalle

Marc Chagall, El lago de los cisnes, cúpula de la Ópera de París, detalle

Marc Chagall, El lago de los cisnes, cúpula de la Ópera de París, detalle

Marc Chagall, Tristán e Isolda, cúpula de la Ópera de París, detalle

Aquí podemos ver a Chagall mientras pinta la sección dedicada a Mussorgsky, así como el resultado final: 



Marc Chagall, Boris Godunov y La flauta mágica, cúpula de la Ópera de París, detalle

He dicho “la sección dedicada a Mussorgsky” y también, unas líneas más arriba, he mencionado a Mozart. Mirad, porque justo al lado de Godunov suena una flauta, pero no es una flauta cualquiera, sino la flauta mágica: 

Marc Chagall, La flauta mágica, cúpula de la Ópera de París, detalle

Marc Chagall, La flauta mágica, fotografía de David Rato
Una flauta cuyos colores sonarán en la Metropolitan Opera de Nueva York en 1967, cuando Chagall pinte los decorados y diseñe el vestuario de la ópera de Mozart: un trabajo al que dedicó tres años. Pintó trece telones, veintiséis piezas del decorado y diseñó más de ciento veinte trajes. ¡Valió la pena!


Marc Chagall, La flauta mágica

Marc Chagall, La flauta mágica
Mozart y Chagall: ¿podéis imaginarlo? ¡La Reina de la Noche, Papageno y Papagena, Tamino, Sarastro, Pamina! Vuelo sobre vuelo y vuelo, vuelo en los colores, en la música, en las voces, en los decorados, en los trajes, en los oídos, los ojos de los espectadores, en su piel, en la sonrisa inacabable que imagino y que sé que habría sido la mía, la nuestra, en aquella noche tan mágica como la flauta prodigiosa.


Marc Chagall, La flauta mágica, traje de Papagena

Lucia Popp como Reina de la Noche
A menudo digo que me gustaría saber cantar y, además, en alemán, para poder cantar el aria Der Hölle Rache cuando estuviese enfadada. ¡Oh, qué a gusto me enfadaría entonces! Aunque nunca tan bien como Lucia Popp y tantas otras espléndidas sopranos. ¿Me imagináis cantando cosas como “La venganza del infierno hierve en mi corazón!
¡La muerte y la desesperación arden alrededor de mí!”? No, incluso a mí me cuesta imaginármelo. Os pongo esta versión de Popp porque fue ella quien interpretó el papel de la reina en la obra decorada por Chagall.


Marc Chagall, La flauta mágica, traje de la Reina de la Noche
   

Haced que baje a tierra, por favor, porque aún debo terminar de escribir esta entrada. Pero, ¿cómo bajar a tierra si Chagall, en esos mismos años, pinta para la Ópera de Nueva York el díptico El triunfo de la música y Las fuentes de la música? ¡Los rojos, los amarillos!


Marc Chagall, El triunfo de la música, fotografía de Manuel Bidermanas

Marc Chagall, Las fuentes de la música

“Hay que hacer que el dibujo cante por el color, hay que hacer como Debussy”, nos dice Marc Chagall. Hay que volar por el color. Volemos, cantemos.



 

14 comentarios:

  1. Aunque supieras alemán, te verías en dificultades para cantar el aria de La Reina de la Noche, ya que la reina debe alcanzar un Fa6, bien que en picado, probablemente la nota más alta escrita para soprano. Pero seguro que a Chagall le daba lo mismo.

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    1. Seguro. Yo creo que me miraría con ese aire suyo, medio despistado, movería la cabeza y sonreiría. Creo. Alego, en defensa de mi paupérrima voz, que a veces canto el aria en versión casera. Y rompo a reír, claro.

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  2. Uno de los post , tuyos, que más me han gustado. No en vano M.Chagall es uno de pintores favoritos.Sin embargo no conocía esta faceta suya.
    De G.Klimt me gustaban aquellas pinturas alegóricas que se quemaron en la ópera de Viena, no he podido remediar acordarme de ellas .
    Salidos

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    1. Los incendios, los teatros. Qué triste y frecuente asociación.
      Muchos artistas conocidos trabajaron también como escenógrafos, decoraron locales teatrales y, en algunos casos, también realizaron obras para espectáculos y entretenimientos ópticos. Es un tema que me apasiona.
      Bueno, aprovecho para decir que sigo con problemas de conexión: si tardo en responder a algún comentario es por eso.
      Gracias, Alexandra.

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    2. Alguien muy interesante y de familia de artistas conocida es Mariano Fortuny y Madrazo,que además de pintor, decorador...era escenógrafo, fue un hombre que creía en el Arte Total enunciado por Wagner del que era una gran admirador. De todos modos era mas conocido por crear un traje llamado Delphos ...Hace un tiempo leí un libro sobre él muy interesante.

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    3. Fortuny, un hombre muy relacionado también, incluso por tradición familiar, con ese tipo de espectáculos al que antes aludía, aparte del teatro. Mariano Fortuny, probablemente el abuelo del artista, fue autor de figuras de cera que se exhibieron en diversos gabinetes. Por otra parte, los trabajos de Fortuny en África y su forma de realizarlos son idénticos a los de los panoramas. Es muy, muy interesante nuestro Mariano Fortuny.

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  3. Había puesto un comentario. Me debí olvidar de dar a publicar. decía que yo yambién hago gorgoritos con "La flauta mágica" y "Oh, oh, oh, oh", pero ni a Fa6 como dice Manuel ni a Do2.
    Ah también comentaba que vi las vidrieras de la Catedral de Reims, del ábside que son de Chagall, muy azules, preciosas.
    Una entrada muy completa.

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    1. Ay, a ver si ahora puedo contestar, antes de que vuelva a desmayarse la conexión.
      Las vidrieras de Chagall, uf, Rosa, qué maravilla. Reims, Metz, Maguncia, Zurich, Hadassa... Qué maravilla.
      Como para hacernos cantar, aunque sea con nuestros limitados registros (¡cada cual hace lo que puede!).

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  4. ¡Una maravilla, Carmen! Cuánto he aprendido y disfrutado. Te lo agradezco.

    Un beso.

    Fer

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    1. Yo sí que te agradezco a ti, Fer, que hayas revoloteado con Chagall y conmigo entre todos estos colores. Un abrazo.

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  5. Que maravilla de rasgos y de color de Chagall y viendo este posts con esa canción me pone carne de gallina. Un abrazo

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    1. Es buena Popp, ¿verdad? Y Chagall... ay, qué vamos a decir. Un abrazo, artista.

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  6. Buenísima, la verdad. Nunca la había escuchado en la Flauta..., así que regalo doble.

    Esos colores de Chagall me fascinan. Era un maestro indiscutible, no se puede negar y el acierto de mezclar lo visual con lo musical tampoco. Creo que supo dar a la música el tono que tiene pero que tanto cuesta definir por que no se ve, sólo se oye. Chagall nos lo mostró con mucho acierto. También es verdad, que alguien puede decir que el amarillo que oye en algunas obras no es el que ve en Chagall, pero quien nos dice que el lo oía igual que nosotros. Creo que ahí está la grandeza del arte (cualquier arte: tienes muchas interpretaciones y todas pueden ser verdaderas.

    GRACIAS Carmen, por la pintura, la música y el buen humor.
    Feliz domingo

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    1. Los diversos matices que se escuchan en el amarillo... Oh,cómo me gusta, Harry, eso de "el amarillo que oye".
      Sí, sí, la grandeza, la riqueza de sentir e interpretar cualquier obra de arte desde lugares tan distintos: no solo de una a otra persona, también cada uno de nosotros.
      Un abrazo grande, Harry.

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